1. Aspectos culturales y sociolingüísticos de la enseñanza y aprendizaje de la Lengua

2. La lengua como manifestación de la cultura de un pueblo

El lenguaje es un acto esencialmente social. Comunica necesidades, deseos, curiosidad, pensamiento…Permite la expresión familiar, cotidiana, creadora, y a veces se transforma en poesía. La lengua es un instrumento del pensamiento. Por el pensamiento, el mundo se analiza, se descifra y se recrea. Por eso a lo largo de la historia, ha sido y es un instrumento esencial para la transmisión de la cultura de un pueblo.

La cultura es mucho más rica de lo que el lenguaje puede expresar, pero al mismo tiempo, el lenguaje enriquece la cultura de un pueblo. La lengua traduce en palabras las manifestaciones culturales, las hace reales, las transmite y las comunica.

La lengua es un instrumento de comunicación, no solo individual, sino colectivo. Por esto son tan importantes las diferencias de lenguaje debidas a las diferencias educativas y culturales. Para enseñar el lenguaje hay que tener en cuenta no solo las diferencias geográficas, sino también el uso cotidiano, y por tanto, las diferencias culturales de cada individuo y de cada grupo. El lenguaje es un instrumento del pensamiento, y en especial, de la creación, de la imaginación, y en suma, de la cultura de un pueblo. El lenguaje permite la comunicación y la transmisión de la cultura. Con el uso de la lengua, se enriquece, se asimila y se expresa.

“No hablan porque no piensan, y no piensan porque no viven. Hacedles vivir y hablarán” (Kergomard)Ante todo, hay que enriquecer la experiencia, la vida, la cultura de las personas, porque así, con toda naturalidad, se emplearán palabras nuevas, giros correctos…y se enriquecerá el lenguaje.

A través del uso de la lengua, los pueblos manifiestan deseos, sentimientos, experiencias, etc. El lenguaje permite expresarse, y por tanto, transmitir. Los pueblos han manifestado lo que desean, lo que viven, lo que piensan, a través de la palabra, oral o escrita. La lengua ha sido siempre expresión de la cultura de un pueblo.

El lenguaje ayuda a comprender mejor a los demás, y a conocer y valorar la propia cultura. El lenguaje comienza en el núcleo familiar, que desempeña un papel fundamental en el aprendizaje y evolución.

De igual modo, el medio social y cultural marca el lenguaje del niño. El vocabulario puede ser más o menos rico, según el ambiente familiar y cultural en el que el niño se desarrolle. El lenguaje, o mejor, la conquista del lenguaje, es obra común de la familia, la escuela y la sociedad. La función esencial del lenguaje es la comunicación, que permite poner en común los conocimientos, transmitir, comprender, integrarse…

La comunicación se establece gradualmente en el plano cultural. El lenguaje, la conversación, revelan toda una cultura, toda una forma de civilización. Cada pueblo, y cada persona, debe comprender y hacer suya la propia cultura y otras cercanas. De esta forma sentirá su propia lengua como bella, estimulando su deseo de hablar bien. El contacto con su propia cultura, favorece el conocimiento de la historia en común y aumenta la capacidad de percepción de otras culturas. A través de la lengua recibimos un patrimonio cultural que es individual y colectivo, y un gran legado de la riqueza de un pueblo.

2.1. Los contenidos culturales en la enseñanza de la lengua.

La incorporación de “competencia comunicativa” al esquema conceptual que sirve de marco de referencia para identificar las capacidades que el individuo debe desarrollar para dominar una lengua intenta poner fin a una concepción basada exclusivamente en el conocimiento del sistema de la lengua, y de acuerdo con la cual la finalidad primaria de la enseñanza consistía en formar hablantes “lingüísticamente” competentes, fueran cuales fuesen las condiciones de uso de la lengua a enseñar.

La capacidad de los hablantes implica el dominio del conjunto de principios y estrategias que regulan el uso del lenguaje en la comunicación, en atención a conocimientos, normas y valores compartidos con los demás.

Aplicándolo didácticamente en la enseñanza de la lengua, es fundamental diferenciar en la competencia comunicativa algunos conceptos:

  • competencia gramatical: dominio del código lingüístico
  • competencia sociolingüística: adecuación del significado y de las formas del discurso al contexto, el cual incluye la situación de los participantes, los propósitos y las normas de la interacción.
  • Competencia discursiva: modos en los que se combinan las formas gramaticales y significados para lograr un texto en diferentes géneros.
  • Competencia estratégica: dominio de las estrategias de comunicación verbal y no verbal para compensar los fallos en la comunicación y favorecer su efectividad.

Hay que señalar la escasa importancia que se le ha dado a la competencia sociolingüística como factor importante en la comunicación y en el conocimiento de los aspectos específicos de las lenguas y las culturas.

Es necesario aprender lengua y cultura como un todo para poder conocer el pueblo del que se trate. Es cultural el conocimiento que regula los intercambios comunicativos a nivel socio pragmático; también lo es el conocimiento de la adecuación a pautas de comportamiento extraverbal, con rituales fuertemente marcados y particulares para cada comunidad. El capital cultural de una comunidad –su historia, su arte, su música, su literatura- también forma parte de los contenidos culturales de la lengua, o mejor, del aprendizaje de la lengua.

La enseñanza de los contenidos culturales está unida al desarrollo de un programa comunicativo que implica:

  • aprender y enseñar contenidos culturales

Supone definir con claridad qué entendemos bajo ese rótulo y considerarlo objeto de estudio tanto para el docente como para el alumno. También es necesario seleccionar los contenidos pertinentes para el proceso de enseñanza que se está desarrollando.

  • aprender a enseñar contenidos culturales

Implica contar con estrategias que permitan conducir el aprendizaje a partir de un trabajo planificado y sostenido.

  • enseñar a aprender contenidos culturales

Consiste en crear conciencia en el alumno de su propia capacidad para reconocer, procesar y confrontar saberes y comportamientos culturales de la sociedad.

Estas tres caras del mismo proceso de enseñanza-aprendizaje apuntan, sin dudas, a formar un alumno/a culturalmente competente: sin competencia cultural no hay competencia comunicativa, si entendemos la comunicación como algo más complejo que el mero intercambio de emisiones verbales gramaticalmente aceptables.

2.2.  La sociolingüística y sus aportaciones a la ciencia del lenguaje.

La sociolingüística. Surgimiento. Criterios para su definición

No pocos se han cuestionado la significación de la sociolingüística. Labov ya lo indicaba en sus primeros estudios, cuando afirmó que “durante muchos años me he resistido al término sociolingüística puesto que implica que puede haber una teoría o práctica lingüística que no sea social.”

Unos la consideran una rana de la lingüística y otros la enmarcan dentro de la dialectología. Surgió en la década de los sesenta en los Estados Unidos y su objeto de estudio es aún un poco impreciso. No obstante ya hubo antecedentes en el S.XVII.

Ya entonces se planteó la caracterización de una lengua partir de un análisis en distintos estratos sociales. Pero todavía no había surgido la sociolingüística. Tuvieron que pasar muchos años y  realizarse valiosas investigaciones en los Estados Unidos, Francia, Checoslovaquia y principalmente en la U.R.RS.S. dirigidas al estudio de las influencias de los factores sociales en la lengua.

El lingüista soviético Polivanov hizo una considerable contribución a la ciencia sociolingüística señalando que la lengua debía estudiarse como actividad colectiva: junto a una dialectología general debía existir una dialectología social de grupos.

La relación lengua-sociedad ha sido estudiada en estos dos últimos siglos desde diferentes enfoques. Esta dicotomía bajo la cual se fundamenta la “sociología del lenguaje” y la estrecha vinculación de ciencias como la sociología, la etnografía y la antropología, es resumida en tres corrientes: la inglesa, la francesa y la estadounidense. La primera ve las relaciones entre la lengua y otros aspectos de la cultura. La lengua es considerada sobre todo como actividad social. En la segunda se ve la lengua por un lado y los aspectos culturales y sociales por otro, como dos sistemas paralelos que establecen relaciones. La tercera corriente se caracteriza por su atención al trabajo de campo y su interés por el origen y significación social de las categorías lingüísticas. Ve al lenguaje más como producto cultural o herencia colectiva que como un elemento de acción social.

Muchos investigadores del S.XX, si bien no ignoraban la influencia de la sociedad sobre la lengua, la excluían deliberadamente de sus estudios porque consideraban que el lingüista solo debía de ocuparse de la lengua y no de sus efectos.

La sociolingüística se puede definir como la disciplina que estudia cómo distintos aspectos de la sociedad, como las normas culturales y el contexto en que se desenvuelven los hablantes, influyen en el uso de la lengua; la sociolingüística se ocupa de la lengua como sistema de signos en un contexto social. Se distingue de la sociología del lenguaje en que ésta examina el modo en que  la lengua influye en la sociedad. La sociolingüística cuantitativa urbana o variacionismo se ocupa principalmente del estudio de la variación lingüística y del cambio lingüístico. Estudia las influencias del nivel educativo, socioeconómico, profesión, religión, procedencia. La sociología del lenguaje se ocupa de fenómenos sociológicos como el bilingüismo.

Tanto la sociología como la dialectología estudian la lengua oral y las relaciones existentes entre determinados grupos humanos y los rasgos lingüísticos que les son propios, pero mientras la la sociolingüística trata de los usos lingüísticos en áreas urbanas, la dialectología explora los límites geográficos entre dialectos en áreas rurales.

La variación lingüística.

Una variación lingüística se define como el uso de un ele4mento lingüístico en lugar de otro sin que esto implique ningún cambio de significado. El elemento que posee diversas expresiones es u a variable lingüística, y cada una de las expresiones de una variable se denomina variante lingüística.

Existen cuatro tipos de variación:

1.-Variación fonético-fonológico: Fue la 1ª en analizarse y la más estudiada. No se ve afectada por cambios de significado. ( pronunciación, finales de sílabas…)

2.-Variación sintáctica: En la variación sintáctica los contextos de ocurrencia son más difíciles de identificar o definir. Viene determinada por factores completamente lingüísticos.

3.-Variación léxica: Su estudio se enfrenta a iguales problemas que la sintáctica. El estudio de la variación léxica busca explicar la alternancia en el uso de las formas léxicas en unas determinadas condiciones lingüísticas y extralingüísticas.

4-Variación en el discurso: Es complicado establecer dónde acaba a variación léxica o morfológica y empieza la variación en el discurso. El cambio de referente, de turno o el énfasis son algunas variables de tipo discursivo.

2.3. La función del lenguaje en la sociedad.

El lenguaje facilita el que los hombres puedan relacionarse, convivir y construir su propio mundo, su propia sociedad cercana.

Toda lengua se desarrolla en un medio social, geográfico e histórico. Y al mismo tiempo, toda la realidad y cultura de un pueblo le llega a las personas en un 80% a través de la lengua.

La palabra, la lengua cotidiana, crea una comunidad lingüística, hace pertenecer a una sociedad concreta, que se afirma en su propia lengua.

El código lingüístico abarca todas las formas de vida y cultura, se convierte en parte de la propia vida. Una función básica del lenguaje es penetrar en la propia comunidad social donde se desarrolla la vida de los individuos, es penetrar también en la historia de esa sociedad y hacerla propia.

El lenguaje es también una forma de relación en la propia sociedad.

Las funciones básicas del lenguaje se podrían resumir en tres:

  1. El lenguaje es base fundamental para la creación de la propia sociedad.
  2. El lenguaje es portador de la cultura común y la transmite.
  3. El lenguaje es motor transformador de la sociedad y de la historia.