LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

  1. El concepto de literatura infantil según Juan Cervera (1989)

Cree que el concepto de literatura infantil ha de tener un papel integrador y selectivo, y concreta que en la literatura infantil “se integran todas las manifestaciones y actividades que tienen como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen al niño”. Pone así énfasis en el receptor. El adulto puede destinarle la obra, pero es el niño quien tiene la última palabra.

  1. Fases en la consideración literaria de la literatura infantil (hasta 1970- a partir de los 70):

 
El enfrentamiento entre las dos tendencias obedecía a una contradicción fundamental de la LI: los libros son escritos, comparados y valorados por los adultos.

  1. Diferencias entre la tesis liberal y la tesis dirigista:

Esta diferencia la realizo Juan Cervera.

[Tesis Liberal: el niño como receptor dice que obras son buenas]
[Tesis Dirigista: el autor adulto adapta las obras para los niños según el vea mejor]

  1. Cinco certezas a cerca de lo que no es literatura infantil y juvenil:

 

 

  1. La estética de la recepción y la literatura infantil:

 
Entendemos a la recepción estética como un enfoque que se centra en la lectura de la obra literaria y en su relación con el lector. El tema de la recepción estética tiene su fuerte en los modos y los resultados del encuentro de una obra y su lector.
 

  1. Los dos grandes grupos que se diferencian en el corpus textual de la LIyJ:

 

 

  1. Haz un esquema de los géneros literarios:

 

GÉNEROS LITERARIOS
POESÍA TEATRO NARRATIVA ENSAYO ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS COMICS
ÉPICA LÍRICA DOCTRINAL Tragedia
 
Comedia
 
Drama
Novela El autor reflexiona sobre un tema. Extensión no muy extensa en prosa sobre un tema perteneciente a algunas de las ramas del saber. El periodista trata de transformar la realidad cotidiana en objeto de expresión estética. El autor expone su pensamiento sobre cualquier tema de actualidad. Más breve que el ensayo. Género que combina la imagen y la palabra, ayudando a visualizar la historia que está narrando.
Epopeya Himno Epístola Mito
Poema Épico Oda Fábula Leyenda
Cantar de Gesta Elegía Auto Sacramental
 
Entremés
 
Sainete
Apólogo
Romance Égloga Cuento
Canción
Sátira Ópera
 
Opereta
 
Zarzuela
Madrigal
Epigrama

 

  1. Géneros literarios en poesía:

 

 

ÉPICA
Epopeya poema extenso de la Antigüedad que narra en tono elogioso las hazañas reales o maravillosas de un héroe. La Ilíada
Poema Épico a imitación de las epopeyas, los autores compusieron largos poemas exaltando una gesta nacional o personal.
Cantar de Gesta en la Edad Media se compusieron poemas épicos de transmisión oral destinados a ensalzar las hazañas de un héroe local o nacional. En Cantar del Mío Cid
Romance es un poema breve que en sus orígenes resumía partes relevantes de los cantares de gesta. El romance se ha cultivado hasta nuestra época.

 
 

LÍRICA
Himno destinado al canto coral, es una composición solemne que expresa sentimientos colectivos. Novena Sinfonía de Beethoven.
Oda composición poética del género lírico, que admite asuntos muy diversos y muy diferentes tonos y formas y se divide frecuentemente en estrofas o partes iguales.
Elegía expresa sentimientos de dolor causados por una muerte o por cualquier calamidad.
Égloga presenta temas amorosos en un ambiente bucólico, en el que suelen ser protagonistas pastores y pastoras idealizados.
Canción era un poema amoroso de origen trovadoresco, que terminaba con una estrofa breve o envío aludiendo al propio tema.
Sátira vicios, defectos, fallos individuales o sociales son censurados en forma breve y humorística. Quevedo
Madrigal poema breve de tema amoroso.
Epigrama una idea ingeniosa, muchas veces sátira, que se recoge en un poema brevísimo.

 
 

POESÍA DOCTRINAL
Epístola frecuentemente con planteamiento de carta, haciendo evidente el destinatario, el autor aborda en un poema extenso un tema doctrinal, filosófico, moral o satírico.
Fábula en figura de animales se personifican conductas humanas mediante anécdotas que terminan siempre en una moraleja.

 

  1. Géneros literarios en teatro:

 

 
 

DRMÁTICA
Tragedia el héroe sostiene una lucha con el destino, ante el cual inexorablemente sucumbe.
Comedia conflictos, inseguridades y situaciones equívocas de la vida cotidiana se resuelven en un ambiente desenfadado.
Drama presenta un conflicto doloroso, como en la tragedia, que conmueve y dicta la acción de los personajes, pero estos se muestran más humanos y cotidianos que el héroe trágico.

 
 
 
 

  1. Géneros literarios en narrativa:

 

 
 

NARRATIVA
Novela relato extenso de una acción fingida en todo o en parte, en el cual se describen ambientes, se narran hechos y se analizan las conductas y los sentimientos de los personajes.
Mito relato que explica un hecho acaecido en un mundo anterior al nuestro. Los protagonistas de los mitos son dioses, semidioses o héroes, y los temas que tratan sirven para decir que el origen del mundo se debe a la intervención de seres sagrados.
Leyenda a partir de un hecho histórico o seudo histórico, se construye un relato de ficción en el que predomina la expresión de lo maravilloso. Es un relato que explica un hecho extraordinario ligado al sistema de creencias de la comunidad que las cuenta. La leyenda tiene apariencia de realidad, por lo tanto es creíble. A menudo las leyendas expresan el temor humano ante lo que les es desconocido o sobre determinados peligros que pueden amenazar de forma previsible su vida.
Apólogo cuento que transmite códigos de conducta y normas morales, igual que la fábula termina siempre con una moraleja.
Cuento Relato breve y condensado de una ficción fingida en todo o en parte. Aparece en todas las civilizaciones que esta forma la expresión responde a unas necesidades del ser humano. La duración no excesiva es una de sus características. Los cuentos son una antiquísima forma de literatura popular de transmisión oral que continua viva en la sociedad, su comunicación supone la activación de aspectos emocionales y fantásticos.

 
 
POESÍA PARA NIÑOS
 

  1. Características de la poesía para niños:

 
La auténtica poesía para niños no es una poesía fácil, llena de cursilerías y didactismos, sino esencialmente poesía. Reducir la vivencia poética a una enumeración de virtudes, exaltación patriótica o enseñanza de temas escolares es desvirtuar la esencia poética, convertida, como nos dice Gabriela Mistral, “en un absurdo, que podríamos llamar balbuceos de docentes”.
 
El buen gusto de los niños hacia la poesía se forma paso a paso, si tienen reiteradas experiencias con buena poesía. Esto presupone que somos los adultos quienes debemos conocer primero cual es la buena poesía para los niños y, en consecuencia, distinguir las características que deben reunir dicha poesía.
 
He aquí algunas de ellas:
 

 

 
 

 

Un poema como éste de María Elena Walsh tal vez no contenga ninguna enseñanza, pero tiene belleza.
 

  1. Manifestaciones de la tendencia de la fantasía en la narrativa actual infantil y juvenil:

Creación artística de mundos imaginarios posibles poblados por seres irreales que adquieren una existencia de ficción. Las obras pueden seguir modelos de ficción verosímil, mímesis realista, porque se comprenden con la lógica del mundo real, o de ficción no verosímil, los relatos cuyas instrucciones no se comprenden con estas leyes, no están sujetos, por ejemplo, a las leyes físicas del espacio y del tiempo. Existen dentro de ella en la actual narrativa infantil muchas manifestaciones. Vamos a distinguir las siguientes corrientes:
 

 

 
 

 
Podemos establecer en el cuento infantil moderno dos importantes variantes: el álbum y el cuento ilustrado.
 
El álbum es una fusión de dos códigos para contar una historia: el visual y el textual. Imágenes y texto se combinan en una unidad de sentido, las ilustraciones tienen un papel y una presencia fundamental y el formato es de gran tamaño. También existen, como sabemos, álbumes sin texto, pero no corresponde tratarlos aquí puesto que hablamos exclusivamente del género narrativo.
El cuento ilustrado se basa principalmente para la narración de la historia en el texto, el cual está muy bien acompañado de imágenes que lo completan y adornan.
 
Muestra de álbumes de fantasía moderna:
Munia y la luna de Asun Balzola. Relato con evocaciones poéticas que habla de la fascinación de la luna y de los sentimientos de la niña protagonista. Las acuarelas de tonos pálidos, con pocas líneas y grandes espacios subrayan los dibujos limpios y sugerentes.
El guardián del olvido de Joan Manuel Gisbert con ilustraciones de Alfonso Ruano. El relato de uno de los más prolíficos y reconocidos escritores actuales cuenta una historia llena de misterio sobre el valor de los objetos perdidos que se complementa de modo perfecto con unas ilustraciones que captan las emociones que despierta el relato.
 
Muestra de cuentos ilustrados en un tono serio y poético:
La roca de Carme Solé. Una pastorcilla coge gran cariño a una roca, le parece que está viva. Cuando desaparece del lugar va en su busca y termina por encontrarla en el taller de un escultor que sabrá sacar a la roca su secreto. Las ilustraciones de la misma autora usan colores matizados y logran rostros muy expresivos. La composición de las escenas está muy cuidada.
Cuando Lía dibujó el mundo de Viví Escrivá. La niña protagonista, única superviviente de una guerra, contempla el mundo devastado y sin luz tras el desastre. Sus lágrimas forman un río que hace brotar de nuevo los árboles, las flores, los frutos… Se pone a dibujar colores, animales y niños que van iluminando de nuevo el mundo, aunque éste ya no volverá a ser el mismo.
Con grandes dosis de humor son:
La rosa de san Jorge de Joles Senell con ilustraciones de Roser Capdevila. Dos países muy pequeños y muy parecidos, Tresmenoscuarto y Nosonlastrés, viven en paz hasta que la ambición de un consejero de la reina utiliza la guerra entre ambos para sus fines. La paz se impone tras divertidas peripecias gracias a la lógica, el sentido común y el amor. Es una historia en la que el humor de las situaciones se refuerza con el del lenguaje, los guiños cómplices al lector y las expresivas ilustraciones centradas en las figuras y rostros de los personajes.
Shola y los leones de Bernardo Atxaga. La perrita Shola cuando oye hablar de lo fuertes, poderosos y nobles que son los leones, empieza a comportarse como tal. No quiere ir de paseo, camina lentamente con el cuello estirado e intenta adecuar su imagen y su conducta a su nueva personalidad. No acepta comida de perro y sale a cazar al parque. Ante el reclamo del hambre, volverá al hogar y admitirá que estaba en un error. Es una graciosa parábola que le dice al niño, sin hacerlo explícito, que cada especie tiene sus valores y que es importante aceptarnos a nosotros mismos.
 

 
Pertenece a esta corriente de fantasía moderna:
Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite. Una niña neoyorquina encuentra su mayor diversión en la visita a una abuela «políticamente incorrecta» que bebe y fuma sin inhibiciones y es una empedernida jugadora de bingo. En su casa conoce otros singulares personajes de nombres muy alusivos, como el confitero Mr. Wolf o la anciana Miss Lunatic, una mujer que por el día se oculta en la estatua de la Libertad y por la noche sale a remediar las desgracias. La escritora salmantina crea una nueva Caperucita para lectores de todas las edades cuyo mensaje de fondo es la defensa de la libertad.
 
Otros relatos fantásticos interesantes son: El misterio de la isla de Tökland de Joan Manuel Gisbert, La guía fantástica de Joles Senell y Mi amigo el unicornio de Martínez Menchén. Y un tema novedoso en esta corriente que merece destacarse es el juego metaliterario con los propios libros como elementos fundamentales de la narración: No soy un libro. Los trenes del verano de José Mª Merino y El pequeño libro que aún no tenía nombre de José Antonio Millán.
 
 

Guillermina GGGRRRR… de Miquel Obiols, ilustraciones de Marta Balaguer, cuenta un día muy especial de la vida de esta niña de nueve años. Un día tan gggrrr que resulta difícil de soportar porque su hermana tiene aspecto de cabra, su padre de gallo y la maestra de rana. Y ella misma ya no es una niña sino un horrible monstruo peludo, una bruja, un demonio. Menos mal que al día siguiente todo vuelve a la normalidad.
Otros títulos representativos: Marcelo Crecepelo de Fernando Lalana y La cebra Camila de Marisa Núñez, ilustraciones de Óscar Villán.
 
 

Una muestra de nuestra narrativa reciente es El maestro y el robot de José Antonio del Cañizo. La apresurada construcción de una escuela supermoderna y el relevo del viejo y campechano maestro por un fascinante robot dan pie a un relato de «fantasía comprometida» como el mismo autor la define. Una perspectiva que aborda desde la fantasía cuestiones propias de la corriente realista como el afán de modernidad llevado al absurdo, la soledad de los ancianos, las guerras o la contaminación del medio ambiente. Descripciones muy visuales y un lenguaje literario cuidado y preciso.
 
 
 

  1. Manifestaciones de la tendencia del realismo en la narrativa actual infantil y juvenil:

 
Creación de un mundo que se refiere o se vincula a la realidad y que está dentro de las leyes de la naturaleza y de la sociedad. Mediante el lenguaje literario, se ofrece un retrato de la sociedad a través de la descripción de seres cotidianos y de la observación de costumbres. Se basa en la realidad, pero no pretende ser una representación exacta de la misma. El realismo en la literatura infantil y juvenil española muestra en sus mejores obras el dibujo acertado de épocas y ambientes y una acentuación de la agudeza psicológica en el retrato de los personajes y en el uso de la perspectiva del niño y del joven en su proceso de descubrimiento y de maduración. En esta tendencia, como en la de la fantasía, se crean cuentos para los primeros lectores, pero el género por antonomasia es la novela corta dirigida a los lectores ya iniciados, a los adolescentes y a los jóvenes.
En nuestra tipología definimos corrientes temáticas, por su gran relevancia en el relato realista, y «subgéneros» literarios muy concretos que tienen una especial raigambre. Diferenciamos las siguientes corrientes:
 

 
– Los celos: El niño que tenía mucho hermano de Andreu Martín
-El miedo: ¡¡¡Papááá…!!! de Carles Cano, con ilustraciones de Paco Jiménez y Mi amigo el miedo de Antonio Fernández, ilustraciones de Rubén Garrido.
– El fracaso escolar: Sopaboba de Fernando Alonso.
– la transgresión de las normas: Lily, libertad de Gonzalo Moure.
-El descubrimiento de las ventajas y desventajas de la vida social: Memorias de una gallina de Concha López Narváez.
– Las relaciones familiares y de pandilla, la vida cotidiana: Algunos niños, tres perros y más cosas de Juan Farias, Las cosas del abuelo de José Antonio del Cañizo y Manolito Gafotas de Elvira Lindo.
– La transición de la adolescencia a la vida adulta: Yo Robinson Sánchez habiendo naufragado de Eliacer Cansino y Aparición del eterno femenino de Álvaro Pombo. Y otros temas muy vigentes en toda la literatura europea como la timidez, las diferencias personales, la conquista de la afirmación personal, etc.
 
 

Podemos destacar algunas líneas temáticas que ejemplificaremos con algunas muestras seleccionadas:
 
– Antiautoritaria: Un abrigo crecedero de Margarita Menéndez.
– Abuso de nuevas tecnologías: El niño que vivía en las estrellas de Sierra y Fabra.
– Ecologista: ¡A la mierda la bicicleta! de Gonzalo Moure.
– Pacifista: Arde el mar de Gabriel Janer Manila.
– Denuncia de injusticias y conflictos sociales: marginación social: Cucho de José Luis Olaizola y Los niños del mar Jaume Escala, ilustraciones de Carme Solé; contra el racismo y la xenofobia: Romaníes de Marta Osorio.
 
 

En esta corriente del humor podríamos distinguir una subcorriente lúdica y de experimentación caracterizada porque en ella los autores se apoyan en el juego y la novedad de las formas y una amplia gama de originales relaciones entre texto e imagen. Se transgreden las normas de la narrativa realista, los libros se ofrecen como juguetes y, sin renunciar al sentido, los personajes y las situaciones cotidianas se transforman en algo extraordinario y lleno de sugerencias: El caballo fantástico de Alfonso Ruano.
 
 

 

 
 

 
El misterio Velásquez de Eliacer Cansino. Esta novela, Premio Lazarillo 1997, construye un relato apasionante basado en las confesiones de Nicolás Pertusato, Nicolasillo, el paje enano que aparece retratado con un pie sobre el perro mastín en el famoso cuadro de «Las Meninas» de Velázquez. El joven evoca su azarosa vida, la lucha por mantener su dignidad, su enigmática relación con Velázquez y la difícil y misteriosa empresa que ha de acometer en favor del célebre pintor.
Otras novelas de gran éxito entre el público juvenil: El zulo de Fernando Lalana, Los armarios negros de Joan Manuel Gisbert y Flanagan de Andreu Martín y Jaume Rivera.
Al lado de estas grandes tendencias y corrientes y de los autores y obras seleccionados, a modo de ejemplos, hay también otros autores e ilustradores importantes y obras espléndidas difíciles de clasificar que no puedo mencionar aquí por falta de espacio. Y junto a ellos, encontramos montañas de títulos perfectamente desechables por su mediocre o mala calidad. Como ocurre en la literatura de adultos, como sucede en todos los países del mundo.
 
Estamos todavía lejos de la completa dignificación de la literatura infantil y juvenil, pero no cabe duda de que se han realizado importantes avances en el género en todo el ámbito europeo. También en España. A favor del niño lector y de su construcción como persona, debemos seguir en el camino de la crítica rigurosa a la creación que se le ofrece y de la investigación más intensa para indagar en las claves de su recepción.

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