La dislexia: qué es, tipos, causas, diagnóstico, intervención y prevención

He elegido la Dislexia porque me parece interesante y aunque todo el mundo habla de ella, personalmente no estoy tan informado del tema como me gustaría. Por tanto, el incluirlo en mi dossier de trabajos en Dificultades de Aprendizaje será completamente positivo además de un reto personal. Me gustará saber todo lo posible acerca de este trastorno debido a la formación que estoy recibiendo como futuro docente, además de curiosidad a nivel personal.

DEFINICIÓN DE DISLEXIA

He formulado esta definición propia tras la revisión de varias bibliografías: la dislexia es un trastorno en el aprendizaje de la lectoescritura en niños normalmente estimulados y sin dificultades psicomotrices, auditivas o visuales. La ciencias que se encargan de estudiar la dislexia es la neurolingüística y la psicología del lenguaje; y la ciencia aplicada que estudia su tratamiento es la psicopedagogía.

A continuación aparecen citados varios autores que a mi parecer definen la dislexia:

La dislexia es un trastorno del lenguaje caracterizado por una dificultad en el aprendizaje de la lectura y la escritura sin que exista una deficiencia intelectual, motriz, visual o en cualquier otro ámbito”. (Azucena García, 2006).

La dislexia es una dificultad en la lectoescritura que afecta a un elevado número de niños, los cuales presentan problemas a la hora de superar las exigencias educativas.” (Rivas Torres, 2000)[2]

“La dislexia, es mucho más que tener dificultades en la lectura y en la escritura, ya que existen problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de acceso al léxico, confusión entre la derecha y la izquierda, dificultades en las nociones espacio-temporales…debemos tener en cuenta que no existen dos disléxicos idénticos y por tanto cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas.” (Disfam, 2002)[3].

Muchos autores coinciden en la definición de dislexia, aunque Galaburda hace una definición muy concreta y pertinente para el desarrollo de este trabajo:

La dislexia es un trastorno del lenguaje que afecta principalmente la habilidad de leer y escribir, a pesar de que también afecta a otros aspectos del lenguaje. La dislexia es quizás el trastorno del aprendizaje mejor conocido de todos, tanto por el público general como por los médicos” (A. M. Galaburda, 2003)[1].

CLASIFICACIÓN

En cuanto a la clasificación, encontramos dos tipos de clasificaciones: la primera es una distinción entre algunos autores y, la segunda, según el tipo de síntoma predominante.

Diferenciamos la dislexia adquirida de la evolutiva, además del retraso lector., La dislexia adquirida aparece a causa de una lesión cerebral concreta, mientras que la dislexia evolutiva el individuo presenta los síntomas de la enfermedad pero sin una causa aparente que la explique. En cuanto al retraso lector, se refiere a un trastorno lector motivado por una mala escolarización, una lectura muy superficial, etc.

Esquema adaptado del modelo de lenguaje, escritura y lectura propuesto por Ellis y Young (1998)

SAA, Sistema de Análisis Auditivo; SAV, Sistema de Análisis Visual; LIA, Léxico de Input Auditivo (Almacén Léxico Auditivo) ; LIV, Léxico de Input Visual (Almacén Léxico Visual); SS, Sistema Semántico; LOH, Léxico de Output de Habla (Almacén de Producción Léxico Fonológico); LOG, Léxico de Output Grafémico (Almacén de Producción Léxico Ortográfico); CG-F, Conversión Grafema-Fonema; CF-, Conversión Fonema-Grafema; NF, Nivel Fonémico; NG, Nivel Grafémico; NA, Nivel Alográfico; PG, Patrones Grafomotores.

ETIOLOGÍA

La etiología o causas que provocan este trastorno todavía no están del todo establecidas. Aún no están claros todos los factores que influyen en el curso de la dislexia, tales como causas genéticas, embarazo (congénito), parto, lesiones cerebrales, depresión o problemas emocionales, dificultades adaptativas en la escuela, etc.

Otras causas estudiadas son las siguientes: causas neurológicas, causas emotivas, causas asociativas y causas metodológicas.

Causas neurológicas: se han descubierto diferencias en el giro angular (estructura cerebral situada en el lóbulo parietal del hemisferio cerebral izquierdo), aunque otros estudios similares aseguran que existe un funcionamiento pobre en esta región cerebral.

Causas emotivas: como bien indica el nombre, esta causa está ligada a tensiones, trastornos emocionales, etcétera.

Causas asociativas: cuando existe una dificultad en asociar una palabra con su sonido y con su significado.

– Causas metodológicas: nos referimos a esta causa cuando hay una incorrecta aplicación del método de enseñanza de lectura-escritura.

DIAGNÓSTICO Y/O ANÁLISIS DE DATOS

El diagnóstico de la dislexia es una tarea compleja con la que se pretende conocer las causas de la misma, así como valorar y analizar los síntomas con el objetivo de seleccionar las estrategias psicopedagógicas apropiadas. Depende de muchos factores como hemos visto.

En general, el proceso diagnóstico implica una exploración médica, una psicológica y otra pedagógica. La exploración médica tiene como finalidad descubrir los posibles trastornos neurológicos y/o sensoriales (lateralidad y psicomotricidad, percepción auditiva y visual…); la exploración psicológica pretende analizar la personalidad (nivel intelectual, dominancia lateral…); y por último la pedagógica, que pretende detectar el nivel de madurez lecto-escritora y el grado de instrucción.

En el último apartado (exploración pedagógica) vamos a obtener otras informaciones externas que nos serán de bastante utilidad: información de carácter educativo (cambios de colegio, absentismo escolar, dificultades…), e información de carácter familiar/social (para comprobar si existe predisposición familiar a la dislexia).

A continuación dividiremos el diagnóstico de la dislexia en dos: análisis neuropsicológico y análisis psicolingüístico.

5.1. DIAGNÓSTICO NEUROPSICOLÓGICO

Este diagnóstico tiene como objetivo detectar el problema de disfunción neurológica responsable de las dificultades que tiene el sujeto en lectoescritura, para ello desglosaremos todos los diagnósticos/análisis que reúne el marco neuropsicológico:

5.1.1. Diagnóstico de la percepción auditiva

Refiriéndonos a la función psíquica que permite al Sistema nervioso central procesar la información producida por el estímulo sonoro. De esta forma podemos discriminar diferentes sonidos emitidos (a través del oído). Este diagnóstico nos permite conocer si el sujeto tiene o no problemas anatómico-funcionales que hacen disminuir el control auditivo.

En este diagnóstico destacamos una prueba de carácter formal: el Test de Ritmo de Seashore (Knights y Norwoord, 1979).

5.1.2. Diagnóstico de la percepción visual

Este ha sido uno de los temas que más ha interesado a neurólogos, físicos, psicólogos y psicopedagogos. Muchos coinciden de que gran parte de las dificultades de aprendizaje (especialmente la dislexia) tienen su origen en problemas de percepción visual. Ésta es la capacidad del organismo para darle significado a las sensaciones recibidas a través del sentido de la vista (ojos).

El diagnóstico de la capacidad perceptiva visual dispone de numerosas pruebas formales (tests) válidas y formales, aunque las más destacas son las siguientes:

5.1.3. Diagnóstico de la motricidad

Tradicionalmente se consideraba que el lenguaje y la motricidad estaban estrechamente relacionados, además dependientes de la especialización de los hemisferios cerebrales. En evaluación de la motricidad se incluye el funcionamiento cerebral y la dominancia lateral. Destaca el Test de la Afasia de Boston (Goodglass y Kaplan, 1986), además de otros:

5.1.4. Diagnóstico de la psicomotricidad

Implica básicamente el estudio del esquema corporal y la estructuración espacio/tiempo ya que ambos dependen del proceso madurativo de desarrollo. Destacamos las siguientes pruebas:

5.1.5. Diagnóstico de la capacidad cognitiva

Intenta analizar si las dificultades de aprendizaje de la lectoescritura son debidas a un funcionamiento cognitivo deficiente, además de facilitar la comprensión de las áreas más necesitadas para su intervención.

Son numerosas las pruebas que pueden realizarse, aunque destacamos las siguientes:

5.1.6. Diagnóstico de la lectoescritura

Existen bastantes pruebas formales para evaluar la lectura y la escritura, entre las más importantes destacan las siguientes:

5.1.7. Diagnóstico del desarrollo emocional

El bajo rendimiento del disléxico puede llevarle a sufrir sentimientos de inferioridad, inseguridad, pasividad y/o agresividad. Pueden existir de esta forma sentimientos o problemas emocionales que de alguna manera estén originando estas dificultades en lectoescritura.

La evaluación del área emocional es muy compleja: abarca aspectos relacionados con el tipo de personalidad, propio desarrollo emocional, autoestima, ansiedad, etc. Este análisis corresponde al profesional del campo de la psicología para llevarla a cabo, aunque muchas veces el profesor puede darnos información muy útil sobre sus observaciones sistemáticas (pruebas informales) que pueden ayudar al psicólogo a recoger una información muy valiosa.

Las pruebas más reconocidas son:

5.2. DIAGNÓSTICO PSICOLINGÜÍSTICO

La evaluación psicolingüística de los sujetos tiene como objetivo detectar qué mecanismos son los responsables de las dificultades que dichos sujetos sufren en el proceso de aprendizaje, referida a los siguientes campos: vocalización, decisión léxica, decisión semántica y procesamiento visual.

En las actividades de vocalización, el niño tiene que repetir palabras o leer las que se dan por escrito. Conviene que se alternen palabras conocidas y de uso frecuente con otras de frecuencia baja y pseudopalabras, además de incluirse conceptos abstractos, sustantivos, adjetivos, verbos…

En las actividades de decisión léxica, se le presenta al niño palabras de alta frecuencia junto con otras de baja frecuencia y pseudopalabras. La presentación podrá ser visual, auditiva o ambas (la tarea consiste en que sepa distinguir entre palabras y pseudopalabras). En las actividades de decisión semántica, se le presenta palabras de alta frecuencia junto con otras de baja frecuencia correspondientes a distintos campos semánticos (la tarea consiste en elegir las que pertenezcan a la categoría semántica perdida).

En las actividades relativas al procesamiento visual, se le presentan al niño una serie de palabras de alta frecuencia junto con otras de baja frecuencia, escritas en horizontal, en vertical y en zigzag para que las identifique.

Según Seymour y McGregor (1984) “la forma en que los sujetos realizan estas tareas permite identificar los subtipos de dislexia. Por ejemplo, los sujetos que padecen dislexia fonológica realizan bastante bien las actividades de procesamiento visual y de decisión semántica, mientras que en la lectura y pseudopalabras muestran un nivel inferior”. En el caso de la morfémica los mayores éxitos están en las pseudopalabras.

De la evaluación psicolingüística podemos deducir el tipo de ruta (visual o fonológica) que preferentemente utilizan los sujetos.

INTERVENCIÓN

El tratamiento o intervención de la dislexia pretende corregir los factores o funciones deterioradas que originan los síntomas disléxicos y, por supuesto, favorecer el aprendizaje escolar y el éxito en la vida en todos los ámbitos.

Tanto del diagnóstico o análisis como de los síntomas que aparecen, podemos deducir que la reeducación de las dificultades del proceso de lectoescritura debe abordarse desde distintas perspectivas y desde un modelo interdisciplinar que supere las limitaciones de métodos exclusivamente pedagógicos, psicológicos o médicos (García Mediavilla, 2000).

Existen unos principios básicos de acción para alcanzar el éxito en la intervención:

  1. Reeducación no reducida a un adiestramiento artificial (evitar angustia ante posibles desequilibrios, centrándonos en el caso y haciéndolo significativo).
  2. Clara visión de las causas (comprensión total de todas y cada una de las causas posibles de la dislexia en cada caso particular).
  3. Restauración de la perturbación a nivel original (el educador se coloca en el origen de la perturbación)
  4. Carácter progresivo de la reeducación (el plan debe estar programado para que “cada paso signifique un progreso sin posibilidad de fracaso”).
  5. Reeducación centrada en el sujeto (basada en las características y personalidad del niño, que debe ser la parte activa en el proceso de reeducación).
  6. Trabajo en equipo: terapeutas, profesores, madres/madres y cuantas personas se relacionen con el sujeto afectado (de esta forma se asumen responsabilidades y se aumenta el éxito).

Todos estos principios deben ir tras un objetivo, en este caso el descondicionamiento, el paso progresivo al análisis-síntesis, la automatización de las adquisiciones y la reestructuración de la valoración social.

 

REEDUCACIÓN SEGÚN NIVELES

Infantil (Preventivo o iniciación)

Se corresponde con los cursos de Educación Infantil, orientando el proceso a prevenir la aparición de síntomas disléxicos en lectoescritura.

Se realizan actividades de atención, memoria, estructuración mental, discriminación, identificación de objetos, completar figuras, números, letras, etcétera.

Menores de 9-10 años (Reeducación)

Se interviene en distintas áreas: cognitiva (memoria, atención, desarrollo lógico…), perceptivo motrices (esquema corporal, lateralidad…), orientación espacial y temporal (posiciones, ejes de simetría…), lenguaje (vocabulario, términos, fluidez verbal…) y en lectura y escritura.

Afianzamiento

Las actividades son del mismo tipo que las del apartado anterior pero con mayor grado de complejidad adaptándose a la edad en cuestión y/o a las características del sujeto.

REEDUCACIÓN EN DESTREZAS BÁSICAS

Psicomotricidad.

A través de la reeducación psicomotora “Se pretende que el sujeto tome conciencia del esquema corporal, del espacio, de la lateralidad y de los movimientos […]” (Rivas, 1997).

Para trabajar el esquema corporal existen numerosos programas, todos ellos inciden en conseguir resultados en: localización de zonas corporales del propio cuerpo y/o de los demás, localización de zonas corporales según lateralidad, localización y denominación de las partes del cuerpo propias, interiorización de acciones propias y ajenas, etc.

En cuanto a la lateralidad, el cual es un proceso largo y laborioso que se suele completar entre los 10 y 12 años, se pretende trabajar con la siguiente secuencia: exploración de la dominancia lateral en mano, pie, ojo y oído, fijación de la dominancia lateral, descubrimiento, vivencia e interiorización del eje corporal, descripción y vivencia del eje de simetría y diferenciación de la derecha y de la izquierda en el plano.

Perceptivo-motrices

En la referida a la percepción auditiva ha dado buenos resultados desarrollar la comprensión auditiva (reconocer y discriminar fonemas, sílabas o palabras), desarrollar la integración auditiva (reconocer palabras), desarrollar la asociación auditiva (relacionar palabras) y la identificación de ruidos y sonidos (onomatopeyas, corporales, naturales…).

Respecto a la percepción visual los pasos a seguir son los siguientes: coordinación óculo-manual y gestual, discriminación de la figura y el fondo, constancia de la forma, percepción de las posiciones espaciales y, por último, percepción de las relaciones espaciales.

En cuanto a la visomotora, son muy adecuados los ejercicios de tipo manual tales como los que implican prensión precisa (picado y recortado) además de regulación de la fuerza muscular (recortado), sin olvidar el dibujo.

Psicolingüísticos

Se trabaja la recepción auditiva y visual, la expresión verbal y el cierre gramatical. Se realizan actividades de: identificación de objetos, formas geométricas, tamaños, ruidos y sonidos; identificación de números y letras; discriminación de semejanzas y diferencias en objetos; secuencialización de objetos, actividades o textos; y comprensión de mensajes orales y escritos.

Todas estas intervenciones debemos hacerlas teniendo en cuenta el último punto de la intervención:

BIBLIOGRAFÍA/WEBGRAFÍA

WEBGRAFÍA:

[1] Dislexia fonológica: esta clasificación proviene fundamentalmente de estudios con población anglosajona. En el español apenas tendría consecuencias en la vida diaria del sujeto, por lo que sería difícil su diagnóstico.

[2]   Palabras homófonas: en el castellano difícilmente se ven estas palabras por ser una lengua transparente, pero al igual que en el caso de la dislexia fonológica, esto mayormente se da en anglo-parlantes.

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