
Las torrijas son un dulce típico que se prepara en muchos países latinos desde épocas inmemoriales. Se cree que resistieron al paso del tiempo por tratarse de un alimento de origen humilde, muy fácil de preparar y también muy barato. En España, las torrijas se asocian a la gastronomía de Semana Santa o Cuaresma, sobre todo en la parte de Andalucía.
Esta es la receta que cada año prepara mi abuela. Como veréis es sencillísima y está riquísima. ¡Ya me contaréis!
Ingredientes
Pan duro (de ayer o anteayer)
½ litro de leche
Una peladura de limón
Una ramita de canela
Azúcar
2 huevos
Aceite de oliva
Canela en polvo
Preparación
Calentar la leche (sin hervir) y agregar 3 cucharadas de azúcar, añadirle la peladura de limón y la ramita de canela.
Poner la leche caliente en un plato o bandeja.
Cortar rebanadas de pan de ayer de un centímetro de grosor.
Mojar las rebanadas de pan en la leche caliente, pero evitando que el pan de deshaga.
Batir los dos huevos y rebozar las rebanadas de pan (previamente pasadas por la leche) en los huevos batidos.
Freír las torrijas en una sartén con abundante aceite de oliva. No freir muchas revanadas de pan de golpe (hacerlo de dos en dos o de tres en tres). Darles la vuelta ayudándoos con una espumadera. Sacarlas de la sartén cuando estén un poco doradas.
Escurrirlas en papel de cocina para eliminar el aceite sobrante.
Dejar que las torrijas se enfríen.
Espolvorear las torrijas con canela en polvo y azúcar.