Archivos por Etiqueta: recurso lectura

Rasgos característicos de la poesía infantil. La poesia y los niños. El lenguaje poético y la infancia.

La poesía y los niños.

El lenguaje poético y la infancia. Rasgos característicos de la poesía infantil. Poesía de tradición oral. Poesía de autor. Poesía y creatividad infantil. La poesía en la escuela. Actividades prácticas.

Breve aproximación al tratamiento de la poesía en el aula 

Tal y como se menciona en el tema 1, no es hasta los años ochenta cuando se reconoce la importancia de la literatura en la escuela. Ahora bien, no todos los géneros literarios han sido desarrollados de igual manera. Muchos autores señalan el papel secundario que se le ha otorgado a la poesía a pesar de su importancia en la formación del niño. En este sentido, Pérez Daza (2011)5 señala que, a pesar de que la poesía es un género importantísimo a la hora de desarrollar las competencias lectora, escrita y literaria de los jóvenes en edad escolar, ha sido casi siempre olvidado. Selfa, M. y Azevedo, F. reclaman la necesidad de “reivindicar este género como clave en la educación literaria del público más joven” (2013, p. 57). Hay autores que aún van más lejos en esta idea. Por ejemplo Martín, P. A. y Coello, A. Ma. (2003, p. 118) parafraseando a Víctor Moreno (1998) escriben “¿quién conoce una sola aula donde se lea y escriba poesía con la misma intensidad y consideración curricular que se lee y escribe narrativa?” 

Cuando hablamos de poesía no estamos refiriéndonos sólo a la lectura del texto literario, sino a toda su dimensión expresiva, especialmente la oralidad y la musicalidad. Este género, junto con el teatral, permiten desarrollar de una manera especial las competencias relacionadas con la expresión oral, fundamental en la comunicación humana. Trigo, J. M. (1988) ya remarcaba que este aspecto de la lengua oral “ha sido siempre la cenicienta en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lengua materna”. Este mismo autor incidía aún más en esta idea, reclamando que debemos poner de manifiesto la capital importancia que supone para el alumno desarrollar una buena competencia en la comprensión y expresión de su lengua hablada, lo cual es responsabilidad de la escuela. Para Martín, P. A. y Coello, A. Ma. (2003): El salto a la palabra escrita se vuelve para muchos traumático. La musicalidad y el juego son sustituidos por los tan conocidos métodos de comentario de texto que nos llevan por caminos alejados de la intuición poética e impiden que el alumno sienta como suyo el texto literario. (p. 118) 

Estas ideas aparecen reflejadas actualmente en el enfoque comunicativo de la enseñanza de la lengua. Algunos impulsores de este modelo como Cassany, D. (2005), señalan que tradicionalmente la lengua se ha considerado un conjunto cerrado de contenidos recogidos en la gramática. Frente a este paradigma, proponen otro enfocado a “mejorar capacidades de comprensión y producción textual de los estudiantes y desarrollar sus capacidades como oyentes y hablantes reales” (Zebadúa, M. L. y García, E., 2012, p. 17). Si bien es verdad que la poesía ha formado parte de los currículos educativos desde los Programas Renovados de la E.G.B (M.E.C.:1980), en la práctica estos quedaban en poco más “que una manifestación de buenas intenciones” (GómezVillalba, E., 1993, p. 109). La poesía infantil moderna ha tenido un escaso desarrollo en nuestro país y su papel se ha dejado muchas veces en manos del folclore (Colomer, T., 2010). A pesar de que, como se ha visto, la poesía viene siendo reconocida en los currículos oficiales desde hace más de treinta años, la realidad es que ha estado supeditada a la voluntad del profesor, a sus propias experiencias y formación. Esto ha provocado que, unas veces por ignorancia, otras por miedo o por desidia, la poesía ha sido la gran olvidada en las aulas. Para Gómez, F. E. (1993) en este sentido hemos de valorar la falta de sensibilidad estética de una buena parte de los docentes, así como el mínimo cultivo que del arte de la lengua se practica, amén del desconocimiento general de los principios esenciales de la creación literaria y de los recursos didácticos aplicables a la poesía. 

Leer más ...

Literatura Infantil: géneros literarios

Literatura Infantil y géneros literarios

Corpus textual

La Literatura Infantil como corpus diferenciado en el conjunto de la literatura se ha formado en un proceso de siglos. Distinguiremos dos grandes grupos: 

  1. a) La literatura no creada para los niños, pero que ellos han hecho suya. Es la literatura denominada «ganada», «recuperada», en definitiva, la «adoptada» por los niños. Son las creaciones (orales y escritas) que no nacieron para ellos, pero que, a lo largo del tiempo, se han apropiado y también las que los adultos les destinaron, previa adaptación no siempre afortunada. Aquí se incluyen en primera fila los cuentos populares tradicionales y la poesía folclórica, también el mundo de las fábulas y muchas novelas, especialmente las de aventuras. Es el caso de los cuentos recogidos por Perrault, los Hermanos Grimm o Afanasiev; las nanas, coplas, adivinanzas, retahílas, canciones de juego… que forman el repertorio folclórico del pueblo; las múltiples versiones que se han hecho de relatos aventureros: La isla del tesoro (Stevenson), El libro de la selva (Kipling), Robinson Crusoe (Defoe), Los viajes de Gulliver (Swift) y casi la obra completa de Julio Verne, Emilio Salgari, Jack London o Melville. También obras del realismo decimonónico (Dickens, Marc Twain) que tienen a los niños como protagonistas. 
  2. b) La literatura creada para los niños, dedicada expresamente a ellos bajo la forma de, cuentos, novelas, poemas, obras de teatro, historietas, libros de imágenes. En su intento de adecuación al niño los adultos, durante muchos años, le han ofrecido literatura bajo el viejo lema de Comenius (1658) de «instruir deleitando» y la finalidad didáctica de prepararle como hombre del mañana. Esos libros aburridos y fastidiosos no perduran. En cambio permanecen relatos muy antiguos nacidos de la imaginación porque el niño siempre ha sabido defenderse de las lecturas edificantes. Aquí se encuentran clásicos de la literatura infantil universal como Andersen, Collodi, Lewis Carroll, Richmal Crompton o James Barrie con sus inolvidables relatos: El patito feo, Aventuras de Pinocho, Alicia en el país de las maravillas, Aventuras de Guillermo y Peter Pan. Y todos los autores actuales que crean una literatura basada en lo que el niño es y no en lo que se pretende que sea, dirigida a darle placer y respuesta a su problemática vital. Se editan con regularidad catálogos y guías bibliográficas que seleccionan las mejores obras de la cuantiosa producción actual. Son recomendables los de la Asociación de Maestros Rosa Sensat, Fundación Germán Sánchez Ruipérez y la Internationale Jugend Bibliothek, así como los de las revistas especializadas Bookbird, Nous voulons lire, CLIJ o Peonza. 

Para las primeras edades, pero con incursiones cada vez más frecuentes en otras etapas, es muy importante la producción actual basada en las imágenes y los recursos y novedades gráficas, con texto muy reducido o inexistente, que se dirige a la globalidad cognitiva y sensoperceptiva del niño para introducirlo de forma lúdica en el mundo de la lectura. Todo un mundo de sugerencias en torno a los álbumes figurativos, los relatos ilustrados y los libros-juguete: libros musicales, con bichitos, realizados con un material distinto en cada página, libros -teatro, libros acordeón, libros puzzle, lavables, hinchables… 

Leer más ...

Literatura Infantil: concepto y estudio de la literatura

Literatura Infantil y Juvenil

Literatura Infantil y Juvenil: concepto

Existencia de la literatura infantil. El niño y la estética de la recepción. Condicionantes negativos de la recepción infantil. El discurso literario y la creatividad infantil. 

Pocas veces un área o disciplina de estudio se ha visto tan rodeada de interrogantes, tan cuestionada en su definición, sus límites, sus relaciones con otros campos de la creación y del saber, e incluso, su existencia y legitimidad, como la LIJ (Literatura Infantil y Juvenil). 

Los adultos que se interesan por esta literatura – familia, escuela, escritores, ilustradores, críticos literarios unidos a una industria editorial que ofrece todo tipo de propuestas estéticas y literarias- lo hacen movidos por muy variados intereses. Definir y poner límites a un concepto tan controvertido como éste no puede hacerse por tanto, sin al menos incorporar en el entramado de ideas propias la influencia de la literatura, infancia, juventud, lectura, escritura, lenguaje, lingüística, política, ideología, sociología, historia, cultura, educación, sexo, psicología, arte, todo ello o por partes combinado para quizás no decir nada acerca de cómo y por qué el público lector lee/ escucha con agrado una historia, un poema, un texto literario. 

Al acercarnos al concepto de LI conviene destacar en primer lugar, la conexión entre escuela, infancia y literatura, conexión comprensible pero que históricamente ha lastrado el producto infantil de un excesivo didactismo, hasta llegar a confundir lo literario con lo didáctico, pedagógico o ejemplarizante y con ello confundir al lector o lectora acerca de lo que debía encontrar en su lectura: nada de placer y realidad subjuntiva como nos dice J. Bruner (1996) sino mucha lección variada acerca del tipo de persona que la sociedad espera de un lector en formación vital. En segundo lugar, hay que partir del reconocimiento de que la literatura infantil no es ni constituye un producto de segunda fila por el hecho de estar destinado, quizás desde el mismo origen del proceso creativo, a la infancia. Estaremos de acuerdo en que acotar el campo literario significa condenar el texto literario en cuestión a la marginalidad. Marginalidad que ha supuesto en el caso que nos ocupa el olvido y la ignorancia por parte de la crítica o en otras ocasiones, su consideración como un género menor o sub-literatura. La consideración de la literatura infantil como un subproducto hace tiempo que tenía que haber sido abandonada, como ya admitía MaT. Díaz Allué en 1964. Y con ella nuestros prejuicios adultos para disfrutarla y valorarla. 

Leer más ...