Archivos por Etiqueta: Iglesia

Ciudad y urbanización. Población, sistema urbano y contrastes regionales en España

Ciudad y Urbanización España - Pitbox Blog

***

EL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN ESPAÑA

Desde principios del siglo XX hasta la evolución de la población urbana en España, ha mantenido una tendencia siempre creciente. Sin embargo este crecimiento de la tasa de urbanización no se ha producido de manera regular: la etapa de mayor incremento se produjo entre 1960 y 1981. No todas las localidades han tenido el mismo protagonismo. Han sido las grandes ciudades las que han registrado las tasas más elevadas (las de más de 500.000 habitantes). En las últimas décadas esta tendencia ha cambiado, ya que el protagonismo lo han adquirido las ciudades medianas y pequeñas, comprendidas entre los 10.000 y 100.000 habitantes.

La distribución regional de la urbanización presenta notables contrastes. La diferencia más destacada es la que enfrenta a las comunidades del litoral, donde la urbanización es mayor, con comunidades del interior (Extremadura, las dos Castillas…), cuyas tasas de urbanización son muy bajas. De este desierto urbano únicamente se salva la Comunidad de Madrid.

En 2007, la tasa de urbanización de España se encontraba próxima a la media de los países de la Unión Europea (77%) pero todavía alejada del nivel de urbanización que alcanzan países como Bélgica o Reino Unido.

Los principales factores en el proceso de urbanización serían los siguientes:

–          La industrialización ha sido el factor de urbanización más importante en las regiones cantábrica, vasca y catalana.

–          El turismo ha provocado un aumento muy rápido de la urbanización de un gran número de pueblos, que se han convertido en ciudades residenciales especializadas. Este ha sido el caso de ciudades como Benidorm, Marbella, Fuengirola o Estepona.

–          La influencia ejercida por una gran ciudad que actúa incrementando el proceso urbanizador de núcleos y ciudades próximos.

–          Importante ha sido también la transformación de los sistemas y técnicas de produción agraria, que provocaron un excedente de mano de obra, cuya población se vio obligada a emigrar a la ciudad (éxodo rural).

–          Finalmente, es preciso considerar el papel que desempeña el desarrollo de la agricultura especializada y de regadío en la concentración de población en núcleos urbanos.

Entre las consecuencias territoriales destaca el despoblamiento del medio rural y la consiguiente concentración de la población en las ciudades más grandes.

LA EVOLUCIÓN DE LA CIUDAD ESPAÑOLA

Para comprender la ciudad actual es indispensable analizar cuál ha sido su evolución. La ciudad es un producto del momento histórico, por ello cada etapa de la historia ha dejado en la ciudad su huella. Se trata por tanto de descubrir lo que la ciudad actual debe a cada una de esas etapas del pasado.

A la hora de establecer las etapas de la evolución de la ciudad se suelen diferenciar tres: etapa preindustrial, la ciudad industrial y la ciudad postindustrial.

LA CIUDAD PREINDUSTRIAL

La etapa preindustrial comprende el desarrollo de las actividades desde la Antigüedad clásica hasta la implantación del proceso industrializador.

La Edad Antigua

Las primeras ciudades de la Península surgieron en la época de las colonizaciones fenicia, púnica y griega, a lo largo del litoral mediterráneo, donde destaca Cádiz (la primera ciudad de Occidente).

La época romana representó un aumento de la urbanización en la Península, formándose así las colonias romanas: unas sobre poblaciones preexistentes como Corduba (Córdoba), Tarraco (Tarragona), Barcino (Barcelona); otras de nueva fundación como Itálica (Sevilla) o Emérita Augusta (Mérida).

Entre las aportaciones de Roma a la organización destaca la implantación de un plano o trazado urbano de carácter geométrico, configurado a partir de dos ejes que se cortaban perpendicularmente: el cardo máximo (de orientación norte-sur) y el decumano máximo (orientado este-oeste); el espacio urbano se ordenaba en torno al foro (donde se localizaban los lugares públicos como la basílica, el templo, etc.). La ciudad se enriqueció con edificios públicos: termas, anfiteatros, teatros, estadios, templos, etc.

→ Distribución de las calles. Avenidas. El foro rodeado de edificios públicos (termas). Alrededor de la ciudad el Circo, Teatro y Anfiteatro.

La Edad Media (~S. X)

Tras la caída del Imperio Romano, la urbanización peninsular sufrió un retroceso en la época medieval. Sólo a partir del siglo X se asiste a un resurgimiento de las ciudades, propiciado por la apertura del camino de Santiago y la intensificación del proceso de Reconquista. Dieron lugar a la creación de nuevas ciudades (Segovia, Ávila, …) cuya fundación obedeció a razones militares o a motivos comerciales.

Las más importantes ciudades se localizan en Castilla: Valladolid, Toledo, Medina del Campo, Segovia, Salamanca, Burgos, etc. Por aquel entonces habitaban la Península dos pueblos con religiones y culturas diferentes, lo que se tradujo en dos modelos de ciudad: la cristiana y la musulmana.

  • La población cristiana vivía de la ganadería y de la agricultura. Las ciudades desempeñaban una función militar y estratégica (de ahí que el paisaje urbano se caracterizara por pequeños recintos amurallados, con calles estrechas y bordeadas con pórticos). En el centro se situaba la plaza y en ella la Iglesia, utilizada también como lugar para el mercado. Las ciudades se componían de parroquias cuya advocación daba el nombre a los barrios. En cuanto a su disposición, responden a tres tipos de planos: el radiocéntrico, el plano en cuadrícula y el plano irregular.
  • Gran parte de las ciudades musulmanas se fundaron sobre poblados anteriores. Solían emplazarse en lugares estratégicos por su carácter defensivo (Almería, Granada, Loja, Antequera, etc.) o al lado de ríos y barrancos, que podían servir de defensa natural; aunque también hubo ciudades situadas en lugares llanos, como es el caso de Écija o Córdoba. El paisaje se caracterizaba por un conjunto masificado de edificios, rodeados y protegidos por una muralla separada radicalmente del exterior. Lo más representativo es su plano, en el que destacaban unas calles transversales o radiales de trazado sinuoso que enlazaban con las puertas de la ciudad; las calles eran quebradas, estrechas y torcidas, y también eran habituales los callejones sin salida (llamados adarves). La ciudad se organizaba en arrabales (funcionaban como autonomía). El centro de la ciudad islámica era la medina, donde se situaba la mezquita mayor, la madraza y el comercio especializado.

La edad moderna (S. XVI, XVII, XVIII)

El Renacimiento y la Ilustración significaron etapas de prosperidad, traducidas en una intensificación del proceso de urbanización. Esta derivó en una mejora de las infraestructuras urbanas y en una remodelación de la trama viaria, de modo que los trazados islámicos se sometieron a una mayor regularización. Significativos de la morfología urbana de esta época destacan la plaza mayor y la creación de fortificaciones (murallas, ciudadelas).

Tras el paréntesis que representó el siglo XVII debido a la crisis económica, la ciudad española experimentó durante el siglo XVIII una nueva etapa de florecimiento. Se llevaron a cabo grandes reformas urbanas que hacen mejorar las condiciones higiénico-sanitarias y se introduce la estética urbana mediante la creación de puertas monumentales (Puerta de Alcalá, en Madrid), avenidas o bulevares, puentes e infraestructuras urbanísticas como el alumbrado y el saneamiento. Se produce una revalorización del espacio público que culmina con la creación de plazas mayores (Salamanca, Madrid, etc.)

La ciudad industrial (durante el siglo XIX)

La introducción del proceso de industrialización en España marcará una nueva etapa en la historia de la ciudad. Aumenta significativamente la urbanización como consecuencia del desarrollo de obras públicas, de la desamortización, de la creación de infraestructuras viarias (ferrocarriles y carreteras), saneamiento urbano, etc. El desarrollo industrial urbano se concentró en País Vasco, Cataluña, Asturias y Málaga.

El desarrollo de la red ferroviaria fue decisivo en el crecimiento de las ciudades. La ciudad se transforma para adaptarse al nuevo modo de vida: se derriban murallas y se construyen teatros, mercados de abastos, mataderos públicos, hospitales, hoteles, bancos, cementerios, etc. Sin olvidar la gran importancia de la dotación de alumbrado, abastecimiento de agua y saneamiento a las ciudades.

En el plano físico, las ciudades pusieron en marcha una seria de operaciones de crecimiento y remodelación de su espacio interior. Se concretaron planes de alineaciones y planes de ensanche.

  • Los proyectos de reforma interior perseguían mejorar las condiciones de vida de la población. Lo que caracteriza a este tipo de proyectos es la remodelación de la trama viaria o «haussmanización», que supuso la apertura de nuevas calles o la alineación de las ya existentes. Como ejemplos tenemos la apertura de grandes vías en ciudades como Madrid, Granada, Barcelona, Salamanca y Murcia.
  • Los planes de ensanche son una de las aportaciones más interesantes del urbanismo español de esta época. Consistían en la yuxtaposición de un nuevo conjunto urbano coherente, proyectado de una sola vez y unido a la ciudad consolidada. El nuevo tejido urbano se caracterizó por su morfología de calles perfectamente alineadas. La disposición de estas vías dibujaba manzanas de grandes proporciones en las que se levantaba un edificio en torno a un gran patio central. Destacan los planes de ensanche de Madrid (Plan de José María de Castro) y Barcelona (Plan de Ildefonso Cerdá, aprobado en 1860).
Ensanche de Madrid

Ensanche de Madrid

LA CIUDAD INDUSTRIAL. PLANIFICACIÓN URBANA Y CAMBIOS EN EL PAISAJE URBANO

En el siglo XX la ciudad española conoció una transformación sin precedentes. El intenso proceso de urbanización causará profundos cambios en el paisaje urbano.

DESARROLLO DE NUEVAS FORMAS DE CRECIMIENTO

En la primera mitad del siglo XX se experimentan dos nuevas experiencias urbanísticas: las ciudades jardín y la ciudad lineal.

  • En muchas ciudades españolas se encuentran barrios de ciudades jardín (Vitoria, Málaga, Almería, Granada, etc.), la característica principal de estas viviendas es la presencia de un pequeño huerto o jardín. Este modelo tiene su origen en las ideas de Ebenezer Howard, con el objetivo de acercar la naturaleza a la ciudad.
  • El proyecto de ciudad lineal fue ideado por el español Arturo Soria, el cual abogaba por el crecimiento urbano en torno a las principales vías de comunicación entre ciudades, procurando mantener la relación entre el medio urbano y el medio natural.

Pero las formas más extendidas de crecimiento urbano de la época fueron los polígonos residenciales. Lo más característico de estos nuevos polígonos será el bloque exento con una elevada densidad residencial (un tipo de vivienda de escasas dimensiones y calidades constructivas en unas zonas urbanas carentes de equipamientos sociales).

Los años de mayor crecimiento urbano del siglo XX, décadas de los 50 y 60, se caracterizaron también por la aparición en las periferias urbanas de las barriadas de autoconstrucción o chabolas.

LA POLÍTICA DE VIVIENDA

Desde la etapa preindustrial las ciudades arrastraban un déficit de viviendas que se agudizó en el siglo XX, cuando las corrientes migratorias campo-ciudad se intensificaron. Con el fin de aliviar esta situación, el Estado promulgó leyes para activar la construcción de viviendas sociales.

REGLAMENTACIÓN URBANÍSTICA

La obligación de introducir la planificación urbana o «zoning» en el desarrollo de las ciudades encuentra su respaldo legal en la Ley del suelo de 1956. A partir de entonces, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se convierte en el instrumento que debe dirigir el crecimiento y remodelación sostenida de las ciudades.

Los planes generales representan una documentación más compleja, entre la que destacan fundamentalmente los planos de clasificación y calificación del suelo y las normas urbanísticas.

Vista de Málaga desde el Castillo de Gibralfaro

Málaga, vista desde el Castillo de Gibralfaro

DINÁMICAS URBANAS EN LA CIUDAD ESPAÑOLA DE LA ETAPA POSTINDUSTRIAL

Los puntos de referencia sobre los que se asientan las actuales políticas urbanas de las ciudades españolas son:

  • El desarrollo del sector servicios.
  • La cada vez mayor significación del turismo cultural para la economía urbana.
  • La influencia de las determinaciones medioambientales, concretadas en una preocupación creciente por la calidad del medioambiente urbano.

CAMBIOS EN LOS CENTROS HISTÓRICOS

Los cascos antiguos o centros históricos de las ciudades españolas, muchos de ellos de origen medieval, se caracterizan por una cierta irregularidad, por calles estrechas de trazado sinuoso y por la escasez de espacios abiertos, así como por un parque de edificios en proceso de rápido deterioro. Para revitalizarlos, se han practicado dos tipos de operaciones urbanísticas: de renovación y de rehabilitación.

  • Las operaciones de renovación urbana fueron importantes durante la década de los años 60 y 70, significaron actuaciones de reforma en la trama viaria y de sustitución total de la antigua edificación; esto supuso un grave atentado contra el patrimonio arquitectónico de muchas ciudades, y además, cambió el tradicional uso residencial por el terciario o de servicios.
  • Las operaciones de rehabilitación urbana son propias de los años 80. Intentan paliar las consecuencias de las operaciones de renovación. Respetan las tipologías del entorno y procuran conservar el elemento social y funcional.

EL PROCESO DE SUBURBANIZACIÓN O DESARROLLO DE LAS PERIFERIAS URBANAS

El desarrollo de las periferias urbanas es el resultado del deseo de las familias, de rentas altas o bajas, de buscar espacios residenciales con una mejor calidad ambiental, así como la necesidad de otras muchas familias de conseguir una vivienda de precio más asequible. Partiendo de una demanda diversificada, en las periferias urbanas se desarrollan viviendas unifamiliares o bloques de pisos.

Junto al desarrollo de la función residencial, las periferias urbanas conocen la implantación de nuevos usos como centros y áreas comerciales, zonas de equipamientos públicos y centros industriales (parques tecnológicos y polígonos industriales).

La España del siglo XVIII – Antiguo Régimen

(Mercado de Born, Barcelona. Siglo XVIII.)

***

El siglo XVIII fue un siglo muy importante para Europa y para España. En este siglo se inició el proceso de cambio de las estructuras del Antiguo Régimen, que acaba desapareciendo para ser sustituido por un nuevo sistema: el Liberalismo.

El Liberalismo se implanta definitivamente a mediados del siglo XIX, aunque ya mucho antes se plantearon reformas, pero no se consiguió terminar con el Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen es el sistema político, económico y social existente en Europa durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

Leer más ...

El Pensamiento Ilustrado – Análisis

***

Definición: es un pensamiento crítico sobre los fundamentos que sostienen la sociedad del Antiguo Régimen y estableció las bases del pensamiento moderno. A este movimiento intelectual se le conoce como Ilustración. Nació en Inglaterra y Escocia en el siglo XVII, y se expandió por el continente Europeo durante el siglo XVIII.
El siglo de las luces. Es el nombre que recibe el siglo XVIII, la época de la Ilustración, porque una explicación racional del mundo venía a iluminar las sombras heredadas de la tradición o de la superstición. Se produce un gran avance de la ciencia en matemáticas (Leibniz), física (Newton), astronomía (Laplace) y química (Lavoisier). Las leyes del funcionamiento del Universo cuestionan los relatos bíblicos sobre la creación de la Tierra.
Pensamiento económico. En estas fechas se ponen las bases del pensamiento económico contemporáneo: el liberalismo económico. Adam Smith afirma en su libro “La riqueza de las Naciones” (1773), que el progreso económico exige dejar en libertad los factores de producción (capital, tierra, trabajo).
La crítica social y política. En Francia los ilustrados eran conocidos como les philosophes y tuvieron un importante antecesor en John Locke (vivió en el siglo XVII) y había justificado el parlamentarismo inglés impuesto tras la Gloriosa Revolución de 1688, diciendo que era una restauración del contrato social. Defiende la necesidad de tolerar ideas y creencias diferentes, y de establecer un sistema político pactado en el que nadie tuviese poder absoluto.

Leer más ...

Antiguo Régimen – Características

***

Definición: es un sistema político, económico y social que predominó en Europa antes de la Revolución Francesa de 1789. Está basado en el Feudalismo de la Edad Media.

Estas son las características del Antiguo Régimen:

Ciclo demográfico antiguo. Alta natalidad, pero también alta mortalidad y un crecimiento de la población muy débil. Poca higiene, epidemias, hambre… La esperanza de vida rondaba sobre los 30 años. Alta mortalidad infantil.

Monarquía absoluta (de origen divino). El monarca concentra todos los poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. La autoridad real no tiene límites aunque en realidad tenía que tener en cuenta a la Iglesia y a la nobleza. Sus privilegios prevalecen sobre la de los estamentos.

Los rasgos del absolutismo estaban más marcados en el Imperio Ruso y Otomano. En contraposición, sólo en Gran Bretaña, donde la revolución de 1688 había transferido parte del poder real a un parlamento, constituía la excepción en Europa.

Sociedad estamental. Las clases sociales o estamentos son cerrados, inmovibles, inalterables. Se pertenece a ellas por nacimiento, no por dinero o talento. Esto produce desigualdades sociales. Existen tres estamentos:

Leer más ...