Archivos de Categoría: Lugares abandonados

Qué eran los fielatos. Qué es fielato. El pasado del fielato de Granada

¿Qué eran los fielatos?

Oficina que existía antiguamente a la entrada de las poblaciones, donde se cobraban los impuestos por la entrada y salida de mercancías de consumo.

Fielato era el nombre popular que recibían en España las casetas de cobro de los arbitrios y tasas municipales sobre el tráfico de mercancías, aunque su nombre oficial era el de estación sanitaria, ya que aparte de su función recaudatoria servían para ejercer un cierto control sanitario sobre los alimentos que entraban en las ciudades. El término fielato procede del fiel o balanza que se usaba para el peaje. Actualmente existen otros mecanismos que sustituyen a los antiguos fielatos.

Fielato: funciones y usos

En la antigüedad, los fielatos estaban situados en las entradas de las ciudades. Por tanto, estaban pendientes de cualquier tren o carruaje que llegase lleno de mercancías. Estas mercancías eran revisadas y por tanto fiscalizadas. El mercader o portador debía pagar un impuesto por ellas, o enseñar el justificante o sello de haberlas pagado en otro fielato. Esto nos suena, ¿verdad? Sí. Las botellas de alcohol de hoy día que se comercian en España tienen el mismo sistema: un sellado que cruza el tapón de llenado de la botella que certifica que ha pagado un impuesto al Estado español por su uso y comercialización. Pasa con el tabaco y otras mercancías, aunque antiguamente se hacía con otro tipo de bienes.

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Plaza de Toros Vieja de Málaga: origen de la calle y del nombre – Plaza de Toros de Málaga

Plaza de Toros ‘la vieja’ de Málaga

Origen del nombre ‘Plaza de Toros Vieja’

«El origen del nombre de la calle Plaza de Toros Vieja hay que buscarlo a finales del siglo XVIII, cuando se construyó cerca del convento del Carmen un picadero destinado a casa de remonta para la cría de caballos ante el estado de decadencia que presentaba la maestranza de caballería. Fue en 1791 cuando se inauguró una plaza de toros de madera también en las proximidades del convento del Carmen, que empezó a acoger espectáculos taurinos cuando dejaron de celebrarse en la Plaza Mayor o de las Cuatro Calles (actual de la Constitución), que había sido desde el siglo XVI el escenario habitual de las corridas de toros en la capital, contó el historiador Víctor Heredia. Este coso funcionó durante un tiempo y acabó por dar nombre a la calle que partía desde la puerta del citado convento y llegaba hasta el río.»

«Casi un siglo después, una fuente se convirtió en el símbolo de esta calle y a los que los vecinos bautizaron como La Muñeca. Fue gracias a una iniciativa del Ayuntamiento de Málaga después de que fuera inaugurada la traída de las aguas desde los manantiales de Torremolinos en 1876, lo que hizo que se encargara al ingeniero José María de Sancha que elaborase un plan de distribución de fuentes públicas en la ciudad.»

«Tal y como destaca la reseña histórica municipal, es en este contexto cuando tiene lugar uno de los acontencimientos de mayor trascendencia en la vida del barrio de El Perchel de ese siglo: la construcción e inauguración de las primeras plazas de toros de Málaga, impulsada por dos regidores. La construcción del coso, que llevaría el nombre de Plaza de Toros del Carmen por su proximidad al convento del Carmen, fue rápida y abrió al público, con una capacidad para 5.000 personas, el 9 de octubre de 1791. Desde su apertura supuso todo un revulsivo para la vida del barrio pues sus festejos atraían a todos, sin distinción de clases. «Por la calle del Carmen cruzan calesas y diablas y alguna que otra anticuada carroza de gente principal, así como bastantes jinetes, amen de picadores; y a balcones y rejas se asoman sobre todo, mujeres que se distraen con el bullicio que precede y sigue a las corridas», resalta la reseña del callejero municipal.»

«El día de la inauguración el público disfrutó de una corrida de cuatro toros por la mañana y otra de ocho, por la tarde. Según la reseña histórica, figuraban como espadas, el «célebre Pepe-Hillo, Francisco Garcés, Juan Conde y Jerónimo José Cándido». Aquel día fue el primero de muchas jornadas taurinas. Así, hasta treinta corridas se celebraron cada temporada en años sucesivos y, en los carteles, se anunciaban matadores como el famoso Pedro Romero.»

La fuente

«La fuente permaneció en el barrio hasta que en 1922 fue trasladada al Parque dentro de un plan municipal para embellecer y dotar de elementos ornamentales el por entonces joven espacio ajardinado. En la década de 1970 fue destrozada por actos vandálicos y no fue recolocada hasta 2007. Según Heredia, «es posible que fuera adquirida en Francia a la fundición de A. Durenne de Sommevoire, al igual que la Fuente de las Tres Gracias y la Ninfa del Cántaro, aunque bien pudiera haber sido realizada en la misma fundición de su donante».»

En la actualidad

En la actualidad la calle Salitre separa la antigua ‘Plaza de Toros Vieja’ del barrio ‘El Perchel’. «A día de hoy en esta calle, de unos 300 metros de longitud, se suceden bloques de viviendas así como comercios y oficinas. Es una arteria dinámica, de mucho paso, donde se encuentran farmacias, el gimnasio O2 Welness el Perchel, concesionarios de automóviles, peluquerías, herboristerías, cafeterías -sobre todo en el entorno de la plaza de la Misericordia-, sucursales bancarias, peluquerías, entre establecimientos.»

Fuentes: MálagaHoy | DiarioSur

Camiones quemados en Antequera – Imágenes Exclusivas (Sabotaje en Antequera, Obras del AVE)

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De la conocida quema de camiones en las obras del AVE (Antequera) aún se sabe poco, pero tenemos lo que falta en el resto de webs: imágenes significativas del suceso. Nos hemos adentrado en el recinto y éste es el resultado. Tenemos las imágenes en HD, las de mayor tamaño que puedes encontrar en Internet:

(Haz click en las imágenes para ampliarlas)









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Más información sobre el AVE Antequera: Twitter @AVEantequera

GALERÍA EN MINIATURA:

El cortijo Jurado

Aunque parezca una simple casa en ruinas, guarda un misterio, que muchos se arrepintieron de intentar conocer… El Cortijo Jurado ha pasado a ser ampliamente conocido en los medios de comunicación de ámbito nacional, relacionándolo con la temática paranormal y se  ha llegado a  calificar como «casa embrujada». Según una leyenda urbana, varios casos de desapariciones de chicas jóvenes estarían relacionados con ritos sexuales satánicos llevados a cabo en el cortijo por personas de la alta sociedad del siglo XIX, personas que podían escapar de la justicia mediante sobornos.

Según la misma leyenda, la mansión tiene unos sótanos ocultos en los que hay máquinas de tortura y que están comunicados con el vecino Cortijo de Colmenares (actual Club de Golf Guadalhorce, situado junto al río, en el que se encontraron varias momias) por un túnel secreto por el que sacaban a las víctimas. Otras versiones sostienen que las víctimas están enterradas bajo el cortijo, lo que explicaría los sucesos paranormales allí ocurridos.

Navegando por la red he podido encontrar un interesante artículo sobre el caserío. La persona que lo ha escrito ha llevado a cabo una investigación, recopilando diversas informaciones que circulan por internet y contrastando numerosas fuentes y versiones. El artículo acaba afirmando que no existen pruebas concluyentes de que en la casa se cometieran tales asesinatos, ni de que los Heredia (primeros propietarios de la casa) fueran unos asesinos.

Os invito a leer el artículo íntegramente porque es muy interesante:

(Seguir leyendo sobre el Cortijo Jurado)

Erupción del Paricutín

En febrero de 1943, una violenta e inesperada erupción volcánica en el estado mexicano de Michoacán se llevó por delante las casas de varias poblaciones y dejó como único superviviente la iglesia de San Juan Parangaricutiro.  Aislada en un mar de destrucción, la torre de la vieja iglesia resistió milagrosamente a las lenguas de  lava y quedó como único testigo de la gran catástrofe.


La iglesia de San Juan permanece hoy día en pie como un lugar congelado en el tiempo. Las casas y los comercios de la antigua población duermen sepultados bajo las rocas; sobre ellos, erguida y desafiante, la torre del campanario es la única señal de vida en muchos kilómetros a la redonda.

 El volcán Paricutín, protagonista de aquella destrucción, nació por sorpresa el día 20 de febrero de 1943 en una llanura donde hasta entonces no se conocía actividad volcánica alguna. Aquel día, el campesino Dionisio Pulido entró en la historia de la vulcanología y se convirtió en la primera persona que presenció en directo el nacimiento de un volcán. Según él mismo relató, se encontraba arando cuando escuchó un fuerte temblor y contempló con sus propios ojos cómo se abría la tierra y comenzaba a escupir vapor y piedras.
 
En las siguientes 24 horas, el Paricutín se levantó siete metros del suelo mientras arrojaba al aire todo tipo de material volcánico. Al cabo de una semana, la montaña de ceniza ya alcanzaba los 50 metros y continuó creciendo hasta alcanzar los 600 metros de altura.

En la actualidad, el lugar se ha convertido en un centro de atracción para turistas y en un motor para la economía de la zona. Los guías muestran a los visitantes los restos de la torre que sobrevivió y los de la que todavía estaba en construcción, así como el altar y la pila bautismal que se conservan en bastante buen estado. Además, el volcán Paricutín empieza a ser conocido en todo el mundo y ha sido incluido en algunas listas como una de las siete maravillas naturales.