Archivos de Categoría: Literatura y lenguaje

El encuentro (parte I)

el_encuentro_sonia_rincon_pitbox_blog

***

EL ENCUENTRO (parte I)

No recuerdo la primera vez que te vi, pero sí que recuerdo que no le di mayor importancia a aquel encuentro. Eras un joven más que se cruzaba en mi camino y con el que charlaba cordial y educadamente, teníamos cosas en común pero ahí acababa todo. Había visto tu trabajo, y me había sorprendido ver la dedicación que demostrabas a tu labor…

Cuando llegué a casa después de aquel encuentro, ya ni me acordaba de haberte visto aquel día, sólo había sido un encuentro casual con un desconocido con el que tuve una pequeña conversación, nada más. Hice lo de siempre: quitarme los zapatos y dejarlos en la entrada, quitarme el abrigo y dejarlo en el gancho de la pared del recibidor. Caminé descalza hasta el baño y me desnudé lentamente mientras dejaba que la bañera se llenase lentamente de agua. Tomé mi bote de sal marina y dejé caer su contenido al agua caliente, mezclándola con suaves y distraídos movimientos de mi mano derecha. Cuando me puse en pie para introducirme en la bañera, alcé mi brazo izquierdo para acariciar las conchas que había recogido hacía años en la playa donde crecí y con las que había formado un móvil con ayuda de palos y cuerdas.

Leer más ...

Una extraña mañana

***

UNA EXTRAÑA MAÑANA

Era invierno, de eso estoy segura porque el frío era cortante y la nieve no dejaba de caer sobre las repisas de las ventanas. Me acababa de despertar el tintineo del quitamiedos con estrellitas de nácar que teníamos en la ventana al danzar con el incesante viento que hacía correr a las grises nubes que auguraban un duro invierno. Llevaba unos meses en aquella ciudad sombría y gris que tan poco me gustaba pero que tan bien nos estaba tratando a mi marido y a mí. Habíamos llegado hacía sólo unos tres meses y la misma semana de acomodarnos en el apartamento le llamaron los representantes de uno de los hombres más ricos de Europa: el Señor Don Juan Uriarte, dueño de varias empresas, garajes, ranchos en el extranjero… Le informaron de que dicho señor deseaba tenerle como ejecutivo jurídico, que fuese su abogado y asesor y le administrase los negocios que tenía en Vitoria en sus largas y frecuentes ausencias. En menos de un mes, yo ya estaba trabajando en un instituto politécnico de jesuitas subvencionado por la Caja Vital – la caja de ahorros –  donde se impartían clases de secundaria, bachillerato y ciclos formativos. Mi labor sería sustituir a Mila, la antigua profesora de inglés que estaría en Londres durante tres años para pulir y mejorar sus dotes lingüísticas sajonas…

Leer más ...