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La Metamorfosis de Kafka

Biografía de Kafka (1883-1924)

Franz Kafka nació en Praga en  1883  en el seno de una familia judía acomodada (clase media-alta). Su padre logró amasar una buena fortuna gracias a su profesión de tendero rural en la capital checa.

Kafka tuvo una niñez solitaria y complicada por la relación con su padre. La relación con su padre fue muy complicada porque su padre tenía un carácter muy tosco y autoritario y esto marcaría la  personalidad y el desarrollo emocional de Kafka. Tuvo tres hermanas menores que él.

Estudió Derecho. Es durante su periodo universitario cuando Kafka se inicia en el mundo de la literatura. Escribe «Descripción de una lucha». Desde joven había sido muy aficionado a la literatura y entre sus escritores más admirados se encuentraban Goethe, Hugo Von Hofmannstahl, Leon Tolstoi, Friedrich Nietche, Charles Dickens, Strindberg, Gustave Flaubert y el filósofo existencial Soren Kierkegaard.

En 1906 termina sus estudios de leyes. Un año después  consigue un trabajo en una empresa dedicada a los seguros (Assicurazioni Generalli). No obstante, Kafta no está contento con este empleo y consigue, poco después, el trabajo que mantendrá hasta su muerte en un organismo público: el Instituto de Seguros de Accidentes de Trabajo del Reino de Bohemia. Este nuevo empleo, a pesar de no cubrir sus expectativas profesionales, le permite disponer de más tiempo libre que dedicar a inquietudes artísticas y personales. De esta forma se dedicará a profundizar en el estudio de sus raíces judías, de sus ideales socialistas y anarquistas, se dedicará a la pintura y, sobre todo, a la escritura, que era su gran pasión. Todo este tipo de actividades extra profesionales no son bien vistas por su padre, ya que era una persona carente de cualquier sensibilidad artística.

Kafka poseía una personalidad ansiosa, retraída y huraña (resultado indudable de la influencia paterna) que plasmará en sus obras literarias, creando situaciones sombrías, angustiosas y opresivas.

Contrae la tuberculosis, enfermedad le obliga a atravesar largos períodos de convalecencia que aprovechará para diseñar nuevos proyectos literarios. Siempre que puede (tanto por motivos de trabajo como por razones de salud) viaja por gran parte de Europa, a menudo acompañado de su gran amigo Max Brod.

En 1913, conoce en Berlín a una chica ( Felice Bauer) con la que entablará una relación sentimental. Sin embargo la relación queda rota un año más tarde, año en el que comienza la Primera Guerra Mundial. La relación continúa poco tiempo después, pero no se casa con ella. Felice se casaría en 1918 con otro hombre. Él también mantendrá una relación sentimental con una amiga de Felice e incluso se llega a comentar que tiene un hijo con ella que fallecerá a la edad de siete años. Kafka nunca llegó a saber de la existencia de tal hijo.

Es entonces cuando publica «El fogonero» (primer capítulo de «América») además de varios relatos. Su nombre comienza a ser conocido y respetado en los círculos literarios (recibe el Premio Fontane por «El fogonero»). Emprende así su época más prolífica en cuanto a escritos se refiere. En 1915 publica «La metamorfosis», en 1916 «La condena» y en 1919 «En la condena penitenciaria» y sigue trabajando en sus trabajos más conocidos.

En 1917, como consecuencia de su enfermedad, se desplaza a Zürau, a casa de su hermana Ottla -con la que mantiene una excelente relación- con el fin de iniciar un período de reposo. En 1918 conoce a otra mujer llamada Julie Wohryzek con la que iniciará una vida en común. Poco después se enamora de su traductora del alemán al checo, Milena Jesenska. Abandona a Julie por Milena y vive con ésta última hasta 1922.

La vida amorosa de Kafka no puede ser completa debido a su enfermedad. La tuberculosis limita gravemente su trayectoria vital y decide establecerse en Berlín en busca de la cura definitiva. A su lado se encuentra Dora Dymant, una judía y socialista que le acompañará hasta el final de sus días. La esperada curación no llega y Franz Kafka fallece el 3 de junio de 1924 en el sanatorio de Kierling (Austria) al lado de Dora. Muere a la edad de cuarenta años. Sus hermanas morirían pocos años después, en pleno período nazi, en los terribles campos de concentración alemanes.

Su amigo Max Brod es designado albacea de los bienes de Kafka. Franz, ya en fase terminal, pidió a su amigo que destruyera todas sus obras sin publicar. Entre ellas se encontraban obras como «Carta al padre», «América», «El proceso» o «El castillo». No obstante Brod no cumple la última voluntad de Kafka y los textos ven la luz, revisados por el propio Max Brod, junto a los publicados en vida del escritor checo.

De esta forma se compone una obra global que tendrá una influencia profunda en la evolución de la literatura y el pensamiento moderno en Europa.

La Metamorfosis – Argumento

En este corta novela Franz Kafka cuenta la historia de un chico llamado Gregorio que ve como su vida cambia radicalmente después de convertirse en escarabajo.  Gregorio despierta un día en su cama y sin saber ni cómo ni porqué  se ha convertido en un enorme y feo insecto. A  lo largo de la novela su forma pasa a un segundo plano para él, ya que al fin y al cabo, esa es su nueva forma y debe adaptarse a vivir bajo esa nueva apariencia física, y en cierto modo, él  consigue  adapatarse y aceptarse así, pero  su familia no lo acepta, sino que lo encierran y lo aíslan. A pesar de todo, Gregorio quiere a su familia, retiene recuerdos del pasado y se lamenta, en ningún momento intenta ser autoritario o dañarles ya que son todo lo que tiene a pesar de cómo lo tratan.

Gregorio tenía un buen trabajo. Con su sueldo conseguía sacar adelante a toda su familia, pero el trabajo lo pierde por su nuevo aspecto físico, por su nueva condición de repugnante insecto. A partir de la pérdida del trabajo de Gregorio, su família atravesará muchas penurias económicas y él se siente muy culpable por este motivo.

Después de todo lo ocurrido Gregorio queda “abandonado” por su familia, solo mantiene una pequeña relación con su hermana que le da de comer y le atiende mínimamente, pero siempre dejando cierta distancia debido a su repugnante aspecto. La madre intenta también mantener una relación con Gregorio, cosa que le impiden los familiares; aún así, ella sigue manteniendo su papel de madre a espaldas de su esposo intentando también ayudarle en las cosas que puede, pero siempre en cosas en las que no tuviera que verlo personalmente ya que su aspecto le causaba una terrible impresión. Gregorio va viendo como el medio tiene que cambiar porque él no puede adaptarse ya como humano, ahora tiene otras necesidades, así va haciéndose cada vez más a la idea de su nueva condición de insecto, un parásito que lo único que hacía era estorbar en su propia casa. Durante un día de limpieza, la madre y la hermana, comienzan a quitar muebles y recuerdos de su habitación hasta dejarla vacía para que pueda trepar a gusto por las paredes (al menos esa era la intención) aunque Gregorio no estaba a favor en absoluto, ante este hecho le entra un extraño miedo y sale corriendo, dejándose ver por la madre que comienza a gritar y cae tendida en el sofá. Cuando el padre llega a casa, le empieza a golpear (a Gregorio) lanzándole frutas de sus bolsillos (manzanas), una de éstas, se le queda incrustada en el caparazón.

Al encontrarse la familia en apuros económicos, intentan sacar dinero, por lo que convierten el cuarto de Gregorio en una habitación para huéspedes. Esto hace que Gregorio se sienta cada vez más marginado. Un buen día su hermana está tocando el violín (su gran pasión) delante de los huéspedes, y Gregorio sale a verla para felicitarla a su manera, entonces cuando todos lo ven se arma un gran escándalo en la casa y sus familiares le culpan sin ni siquiera intentar comprenderle, así que Gregorio decide no comer más para morir humildemente y dejar a la familia tranquila de todos los problemas que causaba. Éste era tan buena persona que murió pensando en que dejaría de ser un estorbo y a la vez facilitaría la vida de su familia que desde lo ocurrido había estado algo trastornada y amargada por culpa de su mutación. La suya, es una muerte horrible, sobretodo psicológicamente ya que la culpa de haber mutado, no es suya sino del destino en cierto modo, y sentir el rechazo de su gente le duele en el alma, tanto a él como a mí como lectora.

Al día siguiente la criada se encuentra a Gregorio muerto y avisa a la familia, a la cual les afecta de forma muy superficial, así echan a los inquilinos y deciden comenzar una nueva vida, otro cambio dentro de la familia, otra metamorfosis para bien o al menos eso creen ellos.

Personajes

Gregorio ya se sentía un insecto o un parásito antes de su metamorfosis. Se sentía como un insecto psicológicamente, ya que se sentía excluido de cualquier relación humana o interpersonal. Por dentro, Gregorio es el mismo, sólo ha sufrido una mutación exterior no interior. A pesar de la condición miserable que está viviendo, Gregorio es el único personaje de la novela que muestra humanidad, es el único que muestra alguna añoranza de afectos humanos, el único que intenta comprender, ayudar o por lo menos no amargar al resto de la familia. Los demás personajes están deshumanizados, son caricaturas de las carencias de nuestra sociedad : una sociedad insensible y deshumanizada.  La madre  es una mujer egoísta e histérica,  que muestra sumisión al padre. Al principio intenta ayudar a su hijo y cumplir con su rol de madre, pero muy a su manera, sin involucrarse mucho.

La hermana es la que más ayuda a Gregorio en lo que a la comida y limpieza se refiere, hasta que pasa el tiempo y se cansa de hacerlo, entonces se vuelve igual o peor que el resto de la familia.

El padre es perezoso, agresivo, intolerante y violento. Es autoritario con todo el mundo. Es el reflejo del propio padre de Kafka.

Su familia es el reflejo de la lacra social, una familia que deja morir a Gregorio. Gregorio cambia de aspecto y ya lo dan por muerto como hijo y como persona, sin esforzarse en saber si  piensa y siente como humano. Gregorio atrapado e indefenso, no puede hacer frente a su nueva condición y no puede hacerse entender y su familia no le da la oportunidad de poder entenderlo. Gregorio muere con el peso de haberles amargado la vida. Solo por su nueva condición es juzgado de antemano y maltratado injustamente por los que lo tendrían que apoyar y ayudar más. Su familia lo dejó solo cuando más los necesitaba.

Estructura

La historia gira en torno a Gregorio y su transformación. Se puede estructurar en tres partes claramente diferenciadas.

La primera parte comienza en la mañana en que aparece Gregorio transformado y termina cuando el padre le mete en su habitación hiriéndolo. La segunda parte va desde este incidente hasta otro ataque del padre a Gregorio con manzanas, se ve el día a día del protagonista. Y la última parte es el declive de Gregorio que acaba muriendo y quitando un peso a su familia.

Espacio

Con respecto al espacio, la historia sucede principalmente en la habitación de Gregorio (donde el permanece aislado) y en el comedor ( lugar de encuentro de la familia), aunque también se nombran algunas estancias más de la casa.

El tiempo

Los actos suceden cronológicamente y en cuestión de un par de meses.

Conclusiones

La Metamorfosis está considerada como una de las obras más importantes, significativas e influyentes de la literatura moderna, a la vez que una de las más controvertidas y difíciles de interpretar.

Esta novela es una clara crítica social . A través de una historia absurda e incomprensible Kafka pretende tratar los temas de la identidad, la frustración, la libertad, la soledad, el desamparo, el aislamiento, la marginación social y el sentido de la existencia principalmente. Estos temas serán los ejes que vertebrarán la producción literarioa de Kafka y que y que ejercerán una influencia capital en posteriores pensadores y escritores de talante existencial, como Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Albert Camus y Miguel de Unamuno. Franz Kafka se erige como uno de los precursores del existencialismo literario, avanzándose a los graves y angustiantes problemas provocados por una colectividad opresora y dominada tan solo por unos pocos.

La Metamorfosis representa temas tan actuales como la marginación y la soledad que sufren las personas que por una razón u otra viven aisladas de la sociedad. El personaje es rechazado socialmente y se ve abocado a la depresión, lo cual conlleva a una desgana hacia la vida, a no querer seguir viviendo, que es lo que le sucede a Gregorio al final del libro. El azar puede provocar  que  cualquiera de nosotros vivamos una situación parecida a la que le ha tocado vivir a Gregorio. El ejemplo de Gregorio es una simple metáfora de una persona que, por diferentes motivos, se ve segregada de la sociedad. Todos podemos ser Gregorio en un momento de nuestras vidas, todos podemos ser víctimas del rechazo y de la marginación social. Gregorio es tan sólo una víctima de la sociedad.

Aqui podéis descargar la Metamorfosis de Kafka

Análisis de las flores del mal de Baudelaire

Charles Pierre Baudelaire (9 de abril de 1821 – 31 de agosto de 1867) fue un poeta, crítico de arte y traductor francés. Fue llamado poeta maldito, debido a su vida de bohemia y excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Fue el poeta de mayor impacto en el simbolismo francés.

Baudelaire fue para algunos la crítica y síntesis del romanticismo, para otros el precursor del simbolismo, y tal vez haya sido ambas cosas al mismo tiempo. También es considerado el padre espiritual del decadentismo que aspira a escandalizar a la burguesía. Los críticos coinciden al señalar que formalmente abrió el camino de la poesía moderna.

Las Flores del Mal (1957) es una colección de poemas que se consideran como la obra  máxima de Baudelaire, abarcando casi la totalidad de su producción poética desde 1840 hasta la fecha de su primera publicación. El libro debió llamarse en principio Los limbos o Las lesbianas, porque  la intención era la de escribir un libro sobre los pecados capitales; aunque finalmente Baudelaire renunció a esta idea siguiendo los consejos de un amigo. En su primera edición tuvo problemas con la censura francesa y tuvo que eliminar  (por obscenos) algunos de sus poemas, ya que eran de contenido lésbico.

En este libro Baudelaire se centra en la descripción del mal, en la apología de lo satánico y en el tratamiento del hombre como ser miserable y perverso y poseedor del cuerpo como instrumento para todo tipo de vicios. Es una obra de concepción clásica en su estilo, y oscuramente romántica por su contenido, en la que los poemas se disponen de forma orgánica (aunque esto no es tan evidente en las ediciones realizadas tras la censura y el añadido de nuevos poemas). En esta obra  Baudelaire expone la teoría de las correspondencias y, sobre todo, la concepción del poeta moderno como un ser maldito, rechazado por la sociedad burguesa, a cuyos valores se opone. El poeta se entrega al vicio (a la prostitución y la droga), pero sólo consigue el Tedio (spleen, como se decía en la época), al mismo tiempo que anhela la belleza y nuevos espacios («El viaje»). Esta obra es la «conciencia del mal». Nace así el malditismo, la búsqueda de la autodestrucción, la inmolación del artista como víctima.

 Durante toda su vida Baudelaire siguió aumentando Les fleurs du mal cuya tercera y definitiva edición apareció en diciembre de 1868 —algo más de un año tras la muerte de su autor. Poemas como Lesbos, Los gatos, La cabellera o Don Juan en los Infiernos —entre tantísimos— cantan la arrogancia dandi del maldito, su hipersensibilidad, su distinguido amor por lo raro, su espiritual sed de lujuria, su ansia de derrocar tabúes para llegar a un mundo perfecto, sensual y lujoso, sin clero y sin policía.

Estructura

Baudelaire divide el libro en siete partes, introducidas por el famoso poema al lector. Las otras partes son : Esplín e ideal, Cuadros parisinos, El vino, Flores del mal y Rebelión, con una conclusión final: La Muerte. Tenía la obsesión de que el público no considerara su libro como una mera recopilación de poemas, sino que quería que lo consideraran  como un «libro completo» con un principio y un fin.

La primera parte del libro (Esplín e Ideal) abarca los 85 primeros poemas, desde Bendición (Bénédiction) hasta El Reloj (L’horloge). En estos poemas el poeta presenta diversas formas de salvación, liberación y huida del mundo: la belleza, el arte, la poesía, la muerte y más adelante el amor y el erotismo. Tras haber comprobado el fracaso de estas formas ideales de liberación, nos encontramos con el Spleen o el hastío, el tedio ante el tiempo y su repetición.

 esquema de la estructura de las flores del mal

Conclusión

Este libro puede leerse perfectamente como un “tratado moral”. El poeta usa la poesía contra la mesquindidad, la culpa, el error y demás taras éticas de un mundo y del ser humano.

En líneas generales, la poesía de  Baudelaire refleja un alma insumisa, contraria a los prejuicios morales y sociales de la época que le tocó vivir. A través de la poesía expresa el hastío ante todo lo que le rodea.

Novela española contemporánea: Eduardo Mendoza. La verdad del caso Savolta

Eduardo Mendoza nace el 11 de enero de 1943. Hijo de un fiscal y un ama de casa, de niño tuvo todas las atípicas y nada factibles inquietudes: torero, explorador, capitán de barco… pero el marcado culto literario que existía dentro de su familia le hizo convertirse en un consumado lector, algo que, como él mismo confiesa, influyó en su futura vocación. Su formación tuvo parte enla Ciudad Condal, donde estudió en el colegio religioso de los Hermanos Maristas, para posteriormente ingresar enla Facultadde Derecho que finalizó en 1965.

Finalizados sus estudios, se dedica a viajar por Europa. Consigue una beca para poder estudiar en Londres, donde vivirá todo un año, y más que estudiar se dedicará a empaparse de la cultura inglesa conociéndola, leyéndola y escribiendo algún que otro artículo. Vuelve a Barcelona y comienza a trabajar en una asesoría jurídica del Banco Condal y como abogado en el caso “Barcelona Traction”. Ambas experiencias le valdrán para familiarizarse con el lenguaje jurídico y burocrático, que narrará en algunas de sus novelas. En 1973 deja de nuevo Barcelona para irse a Nueva York, ciudad donde residirá hasta 1982. Allí se dedica a trabajar como intérprete parala ONUy conoció a novelistas de la talla de García Hortelano, Juan Benet y Félix de Azúa.

En 1975 aparece su primera novela: “La verdad sobre el caso Savolta”, considerada como uno de los textos precursores del cambio que dará la sociedad española y como la primera novela de la transición. Acogida como un verdadero acontecimiento, la novela nos narra el desolador panorama de las luchas sindicales a principios del siglo XX. Unos meses más tarde de su publicación, fallece Franco y la siguiente primavera recibe el Premio dela Crítica.

A pesar del reciente éxito, sigue llevando su vida desde Nueva York. Allí nace el personaje de Ceferino, un peculiar detective que protagonizará una saga de hilarantes historias narradas en clave de humor, que abarcan desde la novela negra hasta el relato gótico. Aparecerá en las novelas “El misterio de la cripta embrujada”(1979), “El laberinto de la aceitunas” (1982) y “La aventura del tocador de señoras” (2001). Por este último recibió el premio al mejor libro del año 2002, otorgado por el Gremio de libreros de Madrid.

En 1982 vuelve a trasladarse a Barcelona, aunque seguirá trabajando como traductor medio año más. Una de sus novelas más aplaudidas ve la luz en 1986: “La ciudad de los prodigios”. En Francia lo premiarán por esta obra, ya que se convirtió en el mejor libro publicado en el país galo en 1988. Fue llevada al cine por Mario Camus en 1999 y protagonizada por Emma Suárez y Olivier Martínez.

 En 1990 publica en “El País” un curioso folletín llamado “Sin noticias de Gurb”, que narra la visión de Barcelona por ojos de un extraterrestre, que aterriza accidentalmente en la ciudad. El experimento es acogido con éxito y la editorial Seix Barral lo recopila, al año siguiente, en un libro. Ese mismo año estrena en el Teatro Romea de Barcelona la obra “Restauració”, que posteriormente traducirá al castellano para su representación en Madrid.

En 1992 publica “El año del diluvio”, con el que ganó la III Edición del Premio Literario de las lectoras de la revista “Elle”. También será llevada al cine, en esta ocasión por Jaime Chávarri. En la segunda mitad de los noventa se dedica a dar clases de Traducción e Interpretación en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Publica en 1996 “Una comedia ligera”, que, de nuevo será premiada en Francia.

En el 2001 vuelve a repetir con “El País” la experiencia de escribir una novela por entregas, titulada “El último trayecto del Horacio Dos”. También publica el ensayo “Baroja, la contradicción” y escribe el prólogo de “La morada maligna”, novela de terror de Richmal Crompton.

Otras obras a destacar de Mendoza son: “Barcelona modernista” y “Mauricio o las elecciones primarias”

 

 La verdad sobre el caso Savolta. Análisis.

 El asunto y su tratamiento

 En esta novela es tan importante el argumento como su tratamiento, de ahí su innovación y su éxito.

En la obra la acción se acumula, los acontecimientos se suceden. El autor reivindica “el placer de contar” y así resucita la función narrativa. La obra recoge los recuerdos de Javier Miranda, espectador y protagonista de unos hechos ocurridos en Barcelona entre 1917 y 1919. Es un mundo de tensiones sociales, vistos en torno a una importante empresa industrial y presididos por un aventurero enigmático, Lepprince, que se entreteje con una trama amorosa. Hay, pues, una combinación de peripecias individuales y de acontecimientos colectivos, con ciertos ribetes de novela histórica. Pero por debajo de los sucesos, se percibe una reflexión sobre el lugar y las actitudes del hombre en el mundo que le rodea. Y tal reflexión se sitúa tanto en un plano social y político como en un plano existencial y puede aplicarse a cualquier época.

La historia es sometida a un tratamiento múltiple y variado. Hay dos vertientes: de una parte una amplia y deslumbrante utilización de muchas técnicas innovadoras, y de otra parte, en contraste con tales novedades (pero perfectamente integrados con ellas), una utilización y pastiche de elementos y técnicas procedentes de la novela tradicional y “marginal”, especialmente de la novela policiaca y folletinesca. Todo ello supone una considerable riqueza de estructura y de enfoques y una notable variedad de niveles de escritura.

 El entramado histórico y social

 En la novela las peripecias individuales se hallan tan entretejidas con el acontecer colectivo, que éste es mucho más que un puro marco o fondo del relato. Encontramos un panorama muy completo de la Barcelona de la época. Es el fin de la “belle époque” de la burguesía: junto al auge de los negocios durante la guerra europea, la crisis económica tras la contienda y la crisis social agudizada desde 1917. En esa encrucijada nos sitúa la obra, con especiales referencias a los acontecimientos políticos y a los conflictos entre las clases sociales.

Hay un penetrante retrato de la alta burguesía superficial, interesada, despótica… La clase obrera aparece explotada, sometida a unas duras condiciones de trabajo. La lucha social recorre la novela del principio al fin: mítines, discursos, huelgas, atentados, represión policial, con personajes unos idealistas y otros ruines. Este panorama social se completa con algunas calas en los bajos fondos: Barrio Chino, sórdidas tabernas y cabarets…

 Los personajes

En la obra aparece una amplia galería de personajes. De todos ellos destacan tres: Javier Miranda, un hombre gris y contradictorio, empleado en la oficina de los poderosos abogados, ejemplo del malestar existencial; Lepprince, contrafigura de Javier, es el triunfador ambicioso, totalmente falto de escrúpulos, de origen misterioso; María Coral, gitana de 18 ó 19 años, artista de un ínfimo cabaret, es un producto de la miseria, pero de gran belleza y poder de los hombres.

Los restantes personajes son de índole variadísima: los hay graves, conmovedores, innobles, grotescos… Citemos algunos: Pajarito de Soto, periodista entregado al ideal revolucionario; María Rosa Savolta, delicada y frágil, producto de la educación burguesa; los implacables directivos de empresa Claudedeu, Parells, etc. Y, junto a ellos, el abogado Cortantes, de apariencia mediocre, pero de oculto poder manipulador; el comisario Vázquez, astuto y tenaz.; en un estrato ínfimo, Nemesio Cabra, mezcla de pícaro y de místico ridículo. Y taberneros, prostitutas, matones, pistoleros… En conjunto, Mendoza demuestra poseer una singular capacidad para crear vidas, dotándolas de espesor humano.

La estructura del relato

La obra se divide en dos partes de 5 y 10 capítulos, y a su vez los capítulos se componen de varias secuencias. Así pues, se utilizan tanto las unidades conocidas por la novela tradicional como las de la novela actual. La obra se presenta como una “novela enigma” con una estructura emparentada con la de la novela policiaca: Javier Miranda recuerda, a causa de un pleito judicial en el que actúa de testigo, lo ocurrido muchos años antes en la fábrica de Savolta. La intriga se mantiene porque hasta la antepenúltima página no se explican las razones de ese pleito. 

Innovaciones técnicas

          –Perspectivismo: se utiliza la primera persona del narrados-protagonista, la tercera persona omnisciente y otros materiales heterogéneos que hacen más complejo el perspectivismo: fragmentos de un interrogatorio judicial, textos periodísticos, documentos,  cartas…

          –Desorden cronológico y técnica caleidoscópica, ya que la novela se organiza en retazos dispersos o en flashes rápidos que evocan los caprichosos mecanismos de una memoria. Esta libertad y audacia constructiva hacen de la novela un rompecabezas, especialmente en la primera parte.

          -El “pastiche”: este término francés se utiliza para designar la imitación intencionada de diversas maneras o estilos. A la novela policiaca se debe la estructura general: asesinatos, sospechas, investigaciones de un comisario, interrogatorios, el diseño de algunos personajes…De la novela folletinesca (se entiende por tal los folletines –o su variante, las “novelas por entregas”- que se publicaban en los periódicos a partir de la época romántica) recoge la importancia del enredo y de las aventuras con misteriosos personajes, las escenas de los bajos fondos y la anécdota sentimental: la historia de María Coral, la gitana de orígenes oscuros, sus amoríos con el hombre rico –Lepprince- y su extraña boda con el hombre humilde, su intento de suicidio, sus fugas y retornos…Hay que destacar la dignificación estética que Mendoza hace de estos materiales de la “subliteratura”.

          –Variedad de registros: junto a un lenguaje refinado aparece el habla soez, el coloquial, lo cursi, el estilo judicial y periodístico, etc.

          –Humor y lirismo: la comicidad aparece a lo largo de la obra especialmente en la parodia de los distintos estilos lingüísticos, y a veces incluso en la presentación de diversas situaciones, lo que contrasta con el lirismo de algunos pasajes.

Tipos de discursos


Al analizar un texto perteneciente al género narrativo, uno de los aspectos que hay que comentar es el discurso, en concreto, los tipos del discurso. Éstos, a su vez, aparecen relacionados con los movimientos narrativos (resúmenes, escenas…) y con el emisor (narrador o personaje). Para ello, en primer lugar, debemos diferenciar entre discurso e historia:
–        El discurso es la forma en que se cuentan los hechos, la materia narrada.
–        La historia es la suma de  los hechos narrados.
Los discursos se clasifican siguiendo dos criterios:
A)  Según cómo se presente la materia narrada:
1.- Discurso referencial:
– su finalidad es narrar objetivamente los hechos, informar;
– aparece en resúmenes y escenas;
– en boca del narrador (éste puede ser un personaje).
2.- Discurso descriptivo:
– se utiliza para describir, subjetiva u objetivamente;
– aparece en pausas descriptivas;
– en boca del narrador (éste puede ser un personaje).
3.- Discurso poético:
– función poética;
– puede coexistir con el descriptivo y el referencial;
4.- Discurso valorativo:
– se utiliza para expresar una valoración positiva o negativa;
– en boca del narrador o de un personaje.
5.- Discurso universal:
– se utiliza para generalizar;
– en boca del narrador o de un personaje.
B) Según cómo se presenten las palabras de los personajes:
1.- Monólogo interior:
– para expresar subjetividad del personaje (sentimientos, sensaciones…);
– no hay interlocutor;
– estilo directo;
– en boca del personaje.
2.- Discurso directo o dramático:
– se reproduce literalmente el diálogo entre personajes;
– estilo directo, con verbos de lengua…;
– en boca de personajes.
3.- Discurso directo libre:
– se reproducen literalmente las palabras del personaje, pero insertadas en el discurso del narrador (sin guiones, ni verbos de lengua);
– en primera o segunda persona;
– a veces, gracias a una conjunción o preposición se pasa de la tercera a la primera persona: así entra intempestivamente la voz del personaje en plena acción del relato, sorprendiendo al lector, aunque sin sacarlo de la situación;
– se consigue intensidad, plasticidad y fluidez;
– se pasa bruscamente de la narración al diálogo y se confunden, a propósito, palabras y pensamientos:
«Entraron al bar y cuando vino el camarero pidieron una ronda de cañas, un plato de jamón, dos de tortilla, aceitunas y tráenos también un revuelto de gambas…» 
«…entonces le dio una bofetada para que aprendás a respetar a tu padre.» 
4.- Discurso indirecto:
– El narrador reproduce las palabras pronunciadas por un personaje o los pensamientos de éste;
– van introducidas por un verbo de lengua y una conjunción (proposiciones subordinadas);
– el narrador “relata” el diálogo:
«Ernesto entró al comedor de su casa y ante la sorpresa de todos exigió que lo escucharan, dijo que él era un hombre libre y dueño de sus actos, y agregó que a partir de ese momento no permitiría, no señor, que nadie le dijera lo que tenía que hacer. Como todos se quedaron mudos, Ernesto prosiguió su encendida perorata. Explicó que él jamás iba a permitir que volvieran a inmiscuirse en su vida y fisgonearan su intimidad, caramba. Y diciendo esto, dio media vuelta y se marchó.»
5.- Discurso indirecto libre:
– el narrador cede la palabra indirectamente (transcribe) a los personajes, insertando en el relato las palabras o pensamientos de éstos;
– se omiten los nexos y los verbos de lengua;
– está en un punto intermedio entre el discurso directo y el indirecto;
-se rompe el hilo narrativo al pasar de la narración a la reproducción del diálogo o monólogo, lo que puede provocar confusión;
– se reproducen las palabras o pensamientos en tercera persona;
– parece que se esté escuchando al personaje, aunque éste no habla;
– se difumina la línea que separa narrador y personaje, la frontera entre lo narrado y lo hablado, lo que lo convierte en un estilo difícil y novedoso:
«Ernesto entró al comedor de su casa y ante la sorpresa de todos exigió que lo escucharan, él era un hombre libre y dueño de sus actos, y a partir de ese momento no permitiría, no señor, que nadie le dijera lo que tenía que hacer. Como todos se quedaron mudos, Ernesto prosiguió su encendida perorata. Él jamás iba a permitir que volvieran a inmiscuirse en su vida y fisgonearan su intimidad, caramba. Y diciendo esto, dio media vuelta y se marchó.»
Todos estos tipos de discursos no son excluyentes: pueden fusionarse o coexistir entre ellos.

La Generación del 98

El siglo XIX termina con una grave crisis: el final del imperio colonial español. En 1895 se produce el levantamiento de Cuba y en 1896 el de Filipinas, últimas colonias. España, aunque reacciona ante las revueltas, sufre una derrota total y en 1898 se ve obligada a firmar el Tratado de París por el que Cuba consigue la independencia, mientras que Filipinas y Puerto Rico quedan bajo el control de Estados Unidos.
Este acontecimiento provocó en España una ola de indignación y protesta que se manifestó en literatura a través de los escritores de la Generación del 98.

Generación del 98
Una generación literaria es un grupo de escritores que, nacidos en fechas cercanas y movidos por un acontecimiento de su época, se enfrentan a los mismos problemas y reaccionan de modo semejante ante ellos.
Los principales componentes de la Generación del 98 son Miguel de Unamuno, Valle-Inclán, Pío Baroja, Azorín y Antonio Machado. Todos nacen entre 1864 y 1875. Todos se enfrantan al mismo problema: La imagen lamentable que presenta España, que ha caído en la apatía y el desinterés. Todos ellos tienen una reacción semejante: Analizan los males de España e intentan proponer soluciones.
España
Ante el estado de apatía e indiferencia en el que ha caído el país, se preocupan por encontrar la verdadera esencia o alma de España y el sentido de la vida. Para esto utilizan tres vías:

  • La literatura. Cada época literaria ha tenido sus modelos; los autores de la Generación del 98 sienten especial debilidad por Gonzalo de Berceo, Jorge Manrique, Cervantes y Quevedo. Admiran a Larra y a los ilustrados porque ya habían sufrido y analizado estos problemas.
  • La historia. En ésta es donde buscan estos escritores la esencia de España, los valores de la patria y la raíz de los problemas presentes.
  • El paisaje. Ven en el austero paisaje castellano el reflejo del alma y la esencia que buscan. Recorren la meseta de Castilla describiendo minuciosamente la pobreza de sus pueblos, la sencillez de sus gentes y lo extremado de su clima. Esperan captar, a través de este paisaje, el alma de España.

Características literarias de la Generación del 98
Tras la pérdida de las colonias de América en 1898, año del que recibe el nombre esta Generación, sus miembros reaccionan de manera similar:
Los autores de la generación mantuvieron, al menos al principio, una estrecha amistad  y se opusieron a la España de la Restauración; Pedro Salinas ha analizado hasta qué punto pueden considerarse verdaderamente una generación historiográficamente hablando. Lo indiscutible es que comparten una serie de puntos en común:
1. Distinguieron entre una España real miserable y otra España oficial falsa y aparente. Su preocupación por la identidad de lo español está en el origen del llamado debate sobre el Ser de España, que continuó en las siguientes generaciones. Se rebelan y protestan ante el atraso de nuestro país. Esto hace que propongan soluciones para la reconstrucción de la agricultura, la educación, la cultura y la economía del país. También  proponen  la integración de España en Europa. Exaltan nuestros valores nacionales y patrióticos, a medida que adquieren un mayor conocimiento y aprecio de España.
2. Sienten un gran interés y amor por la Castilla miserable de los pueblos abandonados y polvorientos; revalorizan su paisaje y sus tradiciones, su lenguaje castizo y espontáneo. Recorren las dos mesetas escribiendo libros de viajes y resucitan y estudian los mitos literarios españoles y el Romancero.
3. Rompen y renuevan los moldes clásicos de los géneros literarios, creando nuevas formas en todos ellos. En la narrativa, la nivola unamuniana, la novela impresionista y lírica de Azorín, que experimenta con el espacio y el tiempo y hace vivir al mismo personaje en varias épocas; la novela abierta y disgregada de Baroja, influida por el folletín, o la novela casi teatral de Valle-Inclán. En el teatro, el esperpento y el expresionismo de Valle-Inclán o los dramas filosóficos de Unamuno.
4. Rechazan la estética del Realismo y su estilo de frase amplia, de elaboración retórica y de carácter menudo y detallista, prefiriendo un lenguaje más cercano a la lengua de la calle, de sintaxis más corta y carácter impresionista; recuperaron las palabras tradicionales y castizas campesinas.
5. Intentaron aclimatar en España las corrientes filosóficas del Irracionalismo europeo, en particular de Friedrich Nietzsche (Azorín, Maeztu, Baroja, Unamuno), Arthur  Schopenhauer (especialmente en Baroja), Sören Kierkegaard (en Unamuno) y Henri Bergson  (Antonio Machado).
6. El pesimismo es la actitud más corriente entre ellos y la actitud crítica y descontentadiza les hace simpatizar con románticos como Mariano José de Larra, al que dedicaron un homenaje. La mayoría, excepto Antonio Machado y Valle-Inclán, evolucionan desde  posturas inconformistas e izquierdistas en su juventud, a una actitud desengañada, más conservadora, en su madurez.
7. Ideológicamente comparten las tesis del Regeneracionismo, en particular de Joaquín Costa.