Archivos de Categoría: Literatura y lenguaje

Campo léxico y campo semántico

En ambos  casos se trata de dos tipos de relaciones semánticas entre palabras.

  • El campo semántico es un conjunto de palabras de la misma categoría gramatical ( todas  las palabras que conforman un mismo campo semántico deben ser sustantivos o todas ellas deben ser verbos o deben pertenecer a cualquier otra categoría gramatical) que comparten (más allá de sus diferencias) una parte común de significado.

 Ejemplos:
Campo semántico de la clase: mesa, silla, bolígrafo, pizarra… Todas estas palabras pertenecen a una misma categoría gramatical (todas son sustantivos) y comparten un rasgo de significado (todas son objetos de la clase), a pesar de las diferencias específicas de cada objeto y de su utilidad.
Campo semántico de los instrumentos musicales: guitarra, clarinete, violín, tuba, piano, flauta…
-Campo semántico de los miembros de la familia: hijo, abuelo, tío, suegra, nuera, bisabuelo, hermano, padre, madre…
-Campo semántico de las flores: amapola, geranio, azuzena, clavel, lirio…
-Campo semántico de los transportes: coche, tren, autocar, taxi, avión…
-Campo semántico de las armas de fuego: pistola, escopeta, fusil, ametralladora, trabuco, cañón, misil… Todas estas palabras son sustantivos que comparten un rasgo de significado (armas de fuego), a pesar de diferenciarse unas de otras por algún rasgo o característica (calibre de la bala, alcance…).
-Campo semántico de las armas blancas: navaja, cuchillo, sable, florete… Todas estas palabras son sustantivos que comparten un rasgo de significado o sema (son armas blancas), aunque se diferencian entre sí en algunos rasgos distintivos (de un filo o de dos, de uso doméstico o para la guerra, …).
-Campo semántico de los asientos: silla, sillón, sofá, taburete, mecedora, tumbona…. Todas estas palabras  pertenecen a una misma categoría gramatical (todas ellas son sustantivos) y tienen en común el rasgo de significado “objetos para sentarse”, pero a su vez, todas se diferencian entre si por algún rasgo o característica (por ej. el sofá tiene brazos y el taburete no; el taburete es un asiento individual y en el sofá pueden sentarse varias personas, etc).
-Campo semántico de bailes: salsa, reggaeton, hip-hop, tango, merengue,… Todas estas palabras  pertenecen a una misma categoría gramatical (son sustantivos) y comparten una parte de significado (bailes), pero cada uno se distingue de otro por los pasos y la forma de bailarse.
-Otro ejemplo de campo semántico lo constituyen las palabras pared, tapia, muro, muralla..  Todas estas palabras son sustantivos y comparten un mismo rasgo de significado (todas ellas son obras de albañilería que permiten separar espacios), aunque se diferencian unas de otras por diferentes aspectos o características, por ejemplo el muro es grueso, mientras que la tapia es delgada.

  • Un campo léxico es un conjunto de palabras de diferentes categorías gramaticales que están relacionadas con un mismo tema.

Como vemos, en un campo léxico (a diferencia del campo semántico en el que las palabras tenían que pertenecer a una única categoría gramatical) podemos tener varias categorías gramaticales, es decir,  podemos tener palabras que sean adjetivos, sustantivos, verbos, etc, pero todas estas categorías tienen en común el pertenecer a un mismo tema.
 Ejemplos:
-Campo léxico de la clase: estudiar (verbo), aprobar (verbo), suspender (verbo), enseñar (verbo) profesor (sustantivo), alumno (sustantivo), difícil (adjetivo), etc. Como vemos, tenemos diferentes categorías gramaticales: verbos, adjetivos y sustantivos.
Campo léxico de la enseñanza:

Tipos de significado: denotación y connotación

Las palabras tienen un significado léxico o gramatical, que es el que registran los diccionarios. Ese significado que registran los diccionarios es un significado objetivo, que comparten todos los hablantes y se conoce también  con el nombre de significado denotativo. Por ejemplo, el significado denotativo de aire es el de “masa gaseosa que envuelve a la Tierra”.
Junto al significado denotativo, las palabras pueden tener otros significados que suelen guardar relación con lo que ese término sugiere o evoca a cada persona: alegría, nostalgia, tristeza, furia… El significado subjetivo que cada palabra evoca en el hablante se conoce como significado asociativo o connotativo. Por ejemplo, la palabra aire puede significar para unas personas “vida”, “libertad”… y para otras, “desorden”, “frío”, “tempestad”…
En realidad todo signo tiene una dimensión denotativa (objetiva) que se complementa con su dimensión connotativa (subjetiva).
La connotación caracteriza habitualmente el lenguaje literario y en especial la poesía. Los poetas emplean palabras con mucha subjetividad. Así, por ejemplo, Federico García Lorca suele asociar la denotación del sustantivo metal con la connotación personal de “muerte” (por lo frío del metal).
Ambas dimensiones son parte de un continuo, cuando se va hacia la parte denotativa describiendo un objeto o una situación, los significados pueden ser fácilmente compartidos por muchas personas dentro de un contexto amplio o universal, es lo que se pretende “objetivo”; mientras que conforme la descripción contiene aspectos inferenciales que no son tan evidentes estamos avanzando hacia la dimensión connotativa que depende más de los contextos espacio-tiempo específicos del emisor.
Los significados denotativos tienen escasas modificaciones por el cambio de época, tiempo  o cultura, mientras que los significados  connotativos se alteran sustancialmente en las distintas culturas o épocas.

Connotaciones individuales y connotaciones culturales
A veces, un determinado grupo de hablantes atribuye un mismo significado connotativo a una determinada palabra. Así, la palabra Navidad  lleva asociadas para las personas de Occidente las ideas de paz, concordia, familia… Éste es un significado connotativo de carácter social y cultural que con frecuencia se impone sobre el significado denotativo y se convierte en vehículo para transmitir valoraciones ideológicas. En estos casos hablamos de un estereotipo.

Mito del Minotauro y el hilo de Ariadna. Resumen

Años después de impuesto el castigo a los atenienses, Teseo, hijo de Egeo, se dispuso a matar al Minotauro (que residía en el laberinto) y así liberar a su patria de Minos y su condena. Se cuentan dos cosas acerca de cómo llegó Teseo a introducirse en el laberinto de Creta. Unos dicen que después de ayudar a Egeo contra los Palántidas, Teseo se enteró del sacrificio de los jóvenes y decidió él mismo ser parte de la ofrenda para enfrentarse a la bestia. Otra narración dice que era el propio Minos quien elegía a los jóvenes que servirían de alimento al Minotauro, y, enterado del aprecio que sentía Egeo por Teseo, quiso que él fuera comido en el laberinto. Era la tercera vez que catorce jóvenes atenienses iban a ser sacrificados en favor de la bestia antropófagacuando Teseo llegó a Creta, 27 años después de iniciado el terror del Minotauro.

Al llegar a Creta, los jóvenes fueron presentados a Minos. Teseo conoció entonces a Ariadna, hija del rey, quien se enamoró de él. La princesa rogó a Teseo que se abstuviera de luchar con el Minotauro, pues eso le llevaría a una muerte segura, pero Teseo la convenció de que él podía vencerlo. Ariadna, viendo la valentía del joven, se dispuso a ayudarlo, e ideó un plan que ayudara a Teseo a encontrar la salida del laberinto en caso de que derrotara a la bestia. En realidad ese plan fue solicitado por parte de Ariadna a Dédalo quien se las había ingeniado para construir el laberinto de tal manera que la única salida era usar un ovillo de hilo que Ariadna le entregó para que, una vez que haya ingresado en el laberinto, ate un cabo de dicho ovillo a la entrada, y a medida que penetrara en el laberinto el hilo le mostraría el camino que iba recorriendo para que, una vez que haya matado al Minotauro, lo enrolle y así encuentre el camino hacia la salida.

Nota de corte Universidad de Málaga y parámetros de ponderación de las materias de bachillerato

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Ponemos a su disposición dos documentos que le permitirán informarse de la relación de los parámetros de ponderación y de la nota de corte establecida en la Universidad de Málaga para el año 2011-2012.

Relación de los parámetros de ponderación de las materias de modalidad del bachillerato en relación con las enseñanzas universitarias (para el ingreso al curso 2011-2012) – Ponderación de materias

» Descargar PDF (ponderación de materias)

Nota de corte en la Universidad de Málaga (UMA) – Nota de acceso a la Universidad de Málaga

» Descargar PDF (nota de corte)

Romeo y Julieta. Obra literaria de William Shakespeare

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Actividad orientativa para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en la asignatura Literatura Universal. Esta actividad aparecerá enunciada de la siguiente manera: “Romeo y Julieta y la obra de Shakespeare (puntuación máxima: 2 puntos)”.

ROMEO Y JULIETA

Dentro de la producción literaria de Shakespeare se encuentra la obra de Romeo y Julieta, que forma parte de las grandes tragedias.

Esta obra se inspira en una historia italiana que probablemente obtuvo influencias de La Celestina. Los protagonistas, unidos por su amor más que por el odio que se tienen sus familias, han traspasado todas las épocas como modelos de un amor juvenil que supera todo tipo de obstáculos y vicisitudes.

Como todo teatro isabelino, esta obra rompe con las reglas de las tres unidades: no hay unidad de lugar, puesto que las escenas no se dan en el mismo sitio (alcoba, palacio, jardín…); tampoco hay una unidad de tiempo, ya que la acción no transcurre en el mismo día (va desde un domingo a un jueves); y por último, no hay unidad de acción, puesto que existen dos ejes fundamentales en la obra (la rivalidad existente entre las familias y el amor que existe entre los dos amantes).

Las distensiones familiares se manifiestan ya en el primer acto, aunque sin darle demasiada importancia; en el tercer acto alcanza su auge, al morir Tybalt (miembro de una de las familias enemistadas) y Mercutio (pariente del Príncipe). El resultado es el exilio de Romeo. En el quinto acto se alcanzará el desenlace de los acontecimientos: los herederos de ambas familias perderán la vida trágicamente. Esta situación llevará a las familias a lamentar su enemistad y adoptar una actitud de reconciliación bajo la atenta mirada del Príncipe, que tiene papel de juez.

Las emociones de las familias cambian en cada uno de los tres encuentros: en el primer encuentro de informalidad, en el segundo de furia, y en el tercero de tristeza. En los tres encuentros Shakespeare manifiesta una unidad de cambio cualitativo de sus comportamientos que corresponde a inicio, clímax y desenlace respectivamente. Es importante destacar la ausencia de una persona joven en la última escena.

OBRA DE SHAKESPEARE

Shakespeare no es sólo un gran dramaturgo, sino también uno de los más grandes poetas líricos y narrativos ingleses. Nos limitaremos a citar su largo poema Venus y Adonis, y a destacar que sus sonetos (más de ciento cincuenta) figuran entre lo más hermoso de la lengua inglesa y suponen una de las cimas de la poesía amorosa de todos los tiempos.

Su obra dramática se compone de treinta y siete piezas, entre tragedias, comedias y dramas. Pero la limitación en cantidad le hizo ganar en intensidad dramática y en perfección poética. Examinaremos los principales rasgos formales de su construcción teatral.

El sistema dramático de Shakespeare desborda los moldes y reglas del arte clásico. Al hablar de teatro isabelino, no encontraremos en su obra ni unidades (de tiempo, de lugar y de acción) ni uniformidad de estilo: las formas métricas serán variadas, e incluso se mezclarán la prosa con el verso en una misma obra. Interesa insistir, especialmente, en la mezcla de lo trágico con lo cómico (el bufón en El rey Lear y los clowns en Hamlet). Esta inclusión de una veta cómica hasta en las más estremecedoras tragedias es un contrapunto cómico que realza los temas y episodios más graves, oponiéndoles como un espejo irónico o deformante.

Su obra dramática puede dividirse en tres grandes bloques: las comedias, los dramas históricos y las grandes comedias.

LAS COMEDIAS

Shakespeare partió de una fórmula ya consagrada: la comedia novelesca y de enredo, de raíces terencianas e italianas. Nos encontraremos con amorosas, salpicadas de dificultades, celos, malentendidos provocados por parecidos entre personajes, etc. Pero Shakespeare enriquece esta situación: le da una inconfundible hondura humana. Los tipos estereotipados, propios de aquel género, se convierten en criaturas vivas, individualizadas. Por otra parte, la poderosa imaginación del autor renueva continuamente el placer de los espectadores con giros inesperados, o le llevan a mezclar la fantasía con la realidad. Todo ello se observa en las comedias de su primera época (El sueño de una noche de verano, y las “comedias sombrías” de 1601 a 1604) y finalmente, la serenidad y el optimismo caracterizan sus últimas comedias, como Cuento de invierno o La tempestad, prodigio esta última de lirismo y fantasía.

LOS DRAMAS HISTÓRICOS

La inspiración en temas nacionales es esencial en el teatro isabelino. A esta línea corresponden diez de las obras de Shakespeare. Los dramas históricos de Shakespeare abarcan unos dos siglos de historia de Inglaterra. Ya en sus antecesores, el drama histórico tenía como función el llevar ante el pueblo la propia historia, pero Shakespeare no es un historiador: en sus dramas se interesa más por los hombres que por los acontecimientos (busca lo humano; de ahí, el alcance universal de sus dramas). Por lo demás, Shakespeare encierra en sus dramas históricos aquella violencia tan del gusto de la época.

Además de la historia de Inglaterra, podemos adjuntar a este epígrafe sus “piezas romanas”; también en estas el autor supera lo histórico y atiende los conflictos interiores de los personajes. Su fuente es Plutarco).

LAS GRANDES TRAGEDIAS

Aparte de las que ya hemos citado entre los dramas (insistamos en que es difícil establecer la frontera entre drama y tragedias aquí), sabemos que Shakespeare había cultivado ya este género en su primera época, del que es muestra famosa Romeo y Julieta y luego vendría la época de madurez trágica, con obras como:

Otelo: basado en una novela italiana (de Cinthio), es la tragedia de los celos. El protagonista, hombre de natural violento, se ve arrastrado por las sospechas que hace nacer en él Yago.

El rey Lear: basado en una leyenda céltica, es el drama de la ingratitud filial. Lear se ve arrastrado a la desesperación, la locura y la muerte, sin que pueda impedirlo el tierno amor de su tercera hija, a la que él había desheredado.

Macbeth: desarrolla un suceso de la historia de Escocia. Lady Macbeth, impulsando a su marido al asesinato del rey Duncan, se ha convertido en modelo de la funesta ambición.